Teníamos la ilusión de pasar unos días de navidad fuera de España y elegimos Londres. Aunque únicamente iban a ser 3 días queríamos vivir el ambiente navideño de esta gran ciudad, con su despliegue de luces y decoraciones navideñas.

La cena de Nochebuena se celebró más pronto de lo habitual en estas fechas, ya que nuestro vuelo salía a las 7:45 am. Llegamos al aeropuerto a las 6.00 am dejando antes el coche en el parking de larga estancia. Nuestro vuelo salió puntual y llegamos al aeropuerto de Gatwick a las 9:15 am hora local. Como no habíamos desayunado, en la misma terminal nos comimos unos ricos montados y unos cafés.

Nos habíamos informado de que el día de navidad en Londres el transporte público, tanto metro como autobuses no tenían servicio, por lo tanto este día para visitar la ciudad es mejor estar bien abrigados si no se quiere coger una hipotermia, porque en Londres en estas fechas hace mucho frío.

Victoria Station, Londres

En días normales hay un tren que conecta el aeropuerto de Gatwick con la estación Victoria en unos 30 minutos, por lo tanto en estas ocasiones especiales el aeropuerto pone un servicio de autobuses que te lleva a la estación citada, pasan cada 30 minutos y el trayecto dura 1 hora.

Si lo prefieres desde este aeropuerto tienes la posibilidad de contratar un servicio que te deja en la puerta del hotel, elige el tipo de traslado que deseas reservar, y un chófer te estará esperando en el hall de llegadas.
Sabiendo esto elegimos alojarnos cerca de la estación Victoria, en el hotel Premier Inn London Victoria, que se encuentra a 350 metros de la citada estación. Tiene una ubicación muy buena para recorrer las principales atracciones turísticas, y para los precios que hay en Londres este hotel nos pareció que tenía una muy buena relación calidad - precio (año 2009).

Una vez instalados en el hotel salimos a recorrer la ciudad. ¡Hace un frío que pela!, caminamos por la Calle Victoria y ya comenzamos a ver las típicas edificaciones engalanadas con adornos navideños que hacen que esta capital sea singularmente diferente al resto de capitales Europeas.

Viajar a Londres en navidad

Llegamos a la Catedral de Westminster, no confundirla con la Abadía de Westminster. La edificación de la catedral comenzó a construirse en el año 1895 y se terminó en el año 1903. La arquitectura de este templo es de estilo Neo-Bizantina, y lo que más me gustó de esta catedral son sus excelentes mosaicos.

Catedral de Westminster, Londres

Mosaico de la Catedral de Westminster, Londres

Después nos dirigimos hacía la Abadía de Westminster, una iglesia gótica del tamaño de una catedral que fue construida entre los años 1045 y 1050. La abadía original era de estilo románico pero se reconstruyó en estilo gótico entre los años 1245 y 1517. Las dos torres situadas al oeste se construyeron en 1722, y en el siglo XIX se hicieron algunas reformas.

La Abadía junto con el Palacio y el Big Ben hacen una estampa realmente impresionante. Este día no entramos a la abadía porque había una gran cola de gente para visitarla y preferimos verla a primera hora del día siguiente.

Abadía de Westminster, Londres

Al lado de la abadía también se encuentra la iglesia de St. Margaret's. Esta iglesia fue fundada en el siglo XII, y su interior fue restaurado y modificado en el año 1877. Tampoco pudimos visitarla por encontrarse cerrada como casi todo en este día.

iglesia de St. Margaret's, Londres

El Big-Ben es una torre majestuosa, pero a nosotros nos pareció más pequeña de como nos la imaginábamos.

Big-Ben Londres

Al otro lado del puente se encuentra la gran noria del London Eye de reciente construcción, abierta al público en el año 2000. Las entradas para subir a la noria suelen estar agotadas y más en navidad. Puedes reservar aquí tu entrada online y así además de evitarte las colas tienes garantizada tu entrada aunque estén agotadas.

London Eye, Londres

Caminamos paralelos al Támesís admirando toda su grandeza dirección a la Torre de Londres y su magnífico puente, una de las imágenes mas representativas de la ciudad.


Viaje a Londres en Navidad

Eran las 15:00 y ya comenzaba anochecer, hay que destacar que la distancia a pie desde el Big-Ben a la Torre de Londres es considerable, y sin olvidarnos del frío que hace. Yo tenía la nariz roja como un tomate y las orejas me dolían de la que estaba cayendo, y encima me dejé el gorro en el hotel. El único que iba bien abrigado era el hermano de mi novia que casi no se le veía la cara.

A mitad de camino, yendo aún paralelos al Támesis, había una exposición de esculturas entre las que se encontraba un elefante con largas patas sacado de uno de los cuadros más conocidos de Salvador Dalí.

Figuras de Dalí en el río Tamesis, Londres

Antes de llegar a la Torre de Londres nos acercamos a la Catedral de Southwark que se encontraba también cerrada. Ha sido un lugar de culto cristiano desde hace unos 1000 años, pero es catedral sólo desde 1905. El presente edificio es fundamentalmente gótico y data de entre 1220 y 1420. Fue una pena no poder visitarla ya que teníamos conocimiento por internet de que su interior es realmente magnifico.

Catedral de Southwark , Londres

Llegamos al Puente de la torre, en inglés Tower Bridge, y a la Torre de Londres. Como no habíamos comido aún, en un puesto de comida rápida nos compramos unos bocadillos calientes acompañados de unas patatas fritas, y nos acercamos a un mirador donde se ve el puente iluminado. El puente es espectacular, una autentica obra de ingeniería, además con un diseño realmente exquisito.

Tower Bridge, Londres

Otras vistas impresionantes desde el mirador son sus edificios iluminados que se reflejan en las aguas del Támesis, ¡qué bonito espectáculo de luz!.

Viaje a Londres en navidad

Desde el mirador volvemos hacía la Torre de Londres, un edificio impresionante y más iluminado de noche. Es un castillo histórico situado en la ribera del río Támesis que se fundó hacía el año 1066, siendo ampliado en varias fases entre los siglos XII y XIII.

La torre de Londres

De regreso al hotel aprovechamos para visitar algunas de las calles emblemáticas de Londres, además de la Catedral de San Pablo. Por la festividad las calles estaban prácticamente vacías, ¡Londres para nosotros solos!.

Viajar a Londres en navidad

Londres en navidad

La Catedral de San Pablo fue construida entre los años 1676 y 1710. Su pórtico es de estilo neoclasicista y el resto del templo es de estilo barroco, destacando su gran cúpula, la segunda mayor del mundo después de la Basílica de San Pedro en Roma (Vaticano).

La catedral de San Pablo, Londres

La plaza Trafalgar Square es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, una plaza espectacular, con dos bellísimas fuentes y al fondo unas escaleras que conducen a la National Gallery, que por estas fiestas se encuentra engalanada e iluminada con un precioso y grandioso árbol de navidad. La arquitectura actual de la plaza fue terminada en 1845 y se ha convertido en un símbolo de enorme importancia social y política para los londinenses y los visitantes.

Trafalgar Square en navidad

Trafalgar Square en navidad

Por último nos acercamos al Palacio de Buckingham, que por cierto es mucho más pequeño de lo que nos creíamos, de hecho a mí el Palacio Real de Madrid me parece mucho más grande.

En un principio era un petit hotel construido en 1703 pasando a ser la residencia oficial de la monarquía en 1837. Durante los siglos XIX y XX se hicieron algunas reformas en el palacio, como la que se llevó a cabo en 1913 y que dio al palacio su fachada principal actual. Todos los veranos en los meses de Agosto y Septiembre se abre el ala occidental al público.

El cambio de guardia es una gran atracción en la ciudad, llevándose a cabo todos los días a las 11:30 horas desde el mes de mayo hasta el mes de julio. El resto del año se realiza cada dos días, exceptuando los días de lluvia en los que el espectáculo suele ser cancelado.

Palacio de Buckingham, Londres

De camino al hotel seguimos admirando sus calles y edificios iluminados.

Viajar a Londres en navidad
Londres en navidad


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