La Cueva de Zugarramurdi, historias y leyendas de brujas y akelarres

Las cuevas desde tiempo inmemorial no solo fueron un refugio para resguardarse de las inclemencias del tiempo, también fueron lugares para el culto, se podría decir que eran las antiguas catedrales de nuestros antepasados más remotos. Estos antiguos cultos vinculados a la naturaleza no llegaron a desaparecer del todo tras la llegada de las religiones, siendo una prueba de ello la historia que dio a conocer a la Cueva de Zugarramurdi, situada en el Valle de Xareta, en el Pirineo occidental navarro. Esta historia da comienzo en el siglo XVII y está marcada por la incomprensión y la intolerancia de una iglesia católica que recelaba de las personas que aún practicaban estos antiguos cultos a la naturaleza.

cueva de Zugarramurdi, navarra

La cueva de Zugarramurdi apenas tiene estalactitas ni estalagmitas y en ella no encontraremos pinturas rupestres, pero quizás sugestionados por su historia de brujas y akelarres harán que este lugar nos parezca mágico, aunque a ello también contribuye su singular fisonomía y el frondoso bosque que rodea a la cueva. En una pradera situada al lado de esta gruta, allá por el siglo XVII, se celebraban aquelarres donde hombres y mujeres danzaban en torno a una hoguera, un rito de origen pagano donde además se realizaba rituales, en los cuales se elaboraban extrañas pócimas que al tomarlas sumían a estas gentes en un estado alterado de conciencia. Estas pócimas o infusiones estaban realizadas con varios tipos de plantas, como la mandrágora, el estramonio o el beleño.

cueva de Zugarramurdi, navarra

Estas celebraciones no gustaron mucho a la iglesia católica quienes vieron en ellas celebraciones y rituales satánicos, por lo que en el año 1610 iniciaron en Logroño un proceso inquisitorial conocido como el proceso de brujas, donde el tribunal de la santa inquisición condenó por brujería a 31 vecinos de Zugarramurdi, de los cuales 11 fueron a la hoguera. Muchos historiadores han descubierto a través de legajos y libros antiguos que estas prácticas estaban dirigidas en realidad a antiguos dioses vinculados a la naturaleza, pero la iglesia muchas veces utilizó la figura del demonio para condenar estos ritos paganos. Han pasado muchos años de aquel triste suceso, pero estas cuevas aún están vinculadas a esas brujas y brujos que bien podían ser chamanes, gentes que sabían muchos de los secretos que la naturaleza guardaba.

cueva de Zugarramurdi, navarra

Recorrido circular por la cueva de Zugarramurdi

Durante milenios el arroyo Orabidea ha ido excavando pacientemente un túnel natural de 120 metros de largo y 12 metros de altura, dando como resultado esta magnífica gruta. La visita a la cueva comienza tras bajar unas escaleras que nos adentraran en la conocida como Cueva Grande, pero antes, a nuestra derecha, un estrecho camino nos conducirá a una pequeña galería donde además de observar la Cueva Grande desde lo alto, podremos ver una de las pocas estalactitas y estalagmitas de esta cueva, la cual se va formando pacientemente gota tras gota. Después de visitar esta galería lateral seguimos bajando las escaleras hasta llegar a la entrada de la Cueva Grande, donde podremos elegir si entrar a la cueva o por ende salir al exterior para subir por el camino circular que nos llevará hasta la conocida como Cueva del Akelarre.

cueva de Zugarramurdi, Navarra

Si optamos por ir hasta la Cueva del Akelarre, hay que decir que en realidad se trata de una galería superior de la Cueva Grande desde donde obtendremos una de las mejores vistas de todo este entramado cárstico. Esta cueva recibe este nombre porque se encuentra junto a la pradera en la que se juntaban las brujas y brujos para realizar sus akelarres en las noches de luna llena, ritos en los cuales se les acusaba de pactar con el diablo, cuya apariencia era la de una macho cabrío, por eso se conoce este prado con el nombre de «Akelarrea» o «Prado del macho cabrío».

cueva de Zugarramurdi, Navarra

El camino circular que bordea las cuevas de Zugarramurdi discurre paralelo al prado del akelarre hasta adentrarse en un bosque donde nos encontraremos de nuevo con el arroyo Orabidea, conocido también como el arroyo del infierno (Infernuko Erreka), no hace falta explicar el porqué de su nombre. Durante este tramo del recorrido cruzaremos el arroyo en varias ocasiones a través de unas pasarelas hasta llegar a unas escaleras de madera que nos ayudarán en nuestro ascenso hasta el mirador.

arroyo del infierno, cuevas de Zugarramurdi

Aunque el mirador no está situado a una excesiva altura nos sirve para obtener una buena vista del pueblo de Zugarramurdi, situado a 400 metros de la cueva, suficiente para observar el bello paraje natural que nos rodea, un mismo paraje en el que se encuentra también la Cueva de Urdax, una gruta de unos 350 metros de longitud formada por diversas salas donde discurren cursos de agua entre numerosas estalactitas y estalagmitas, y en la que también se celebraron reuniones de brujas y brujos. Aunque estamos acostumbrados a ver a estos personajes como adoradores del diablo, eran en realidad unas series de personas cuyos conocimientos serían equiparables a esos antiguos chamanes respetados por la tribu, pues eran poseedores de una sabiduría ancestral.

cuevas de Zugarramurdi, Navarra

 Para visitar la cueva hay que pagar 4€; Si quieres saber con más exactitud los horarios visita la web de Turismo de Zugarramurdi

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6 Comentarios

  1. Confieso que Zugarramurdi me sonaba solo a cine, de esa película de brujas que ahora veo tienen una razón de ser. Me ha sorprendido esta cueva que nos mostráis y su historia (bueno, una historia repetida muchas veces en esa Europa que se quería librar de las "brujas") y desde luego queda claro que una cueva, cómo decís, no tiene que tener pinturas rupestres para ser una visita interesante y también con historia.
    ¡Un saludo y buen fin de semana!

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    1. En esta cueva se rodó la película de las brujas de Zugarramurdi. Aunque nosotros la conocíamos de mucho antes. Es una cueva interesante y en un entorno precioso.

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  2. Tenía esta cueva metida entre ceja y ceja desde hacia tiempo y al final pude ir hace un par de años. Me asombró!! Me gusto mucho más que en las fotos. Es inmensa, pero la vuelta circular, el entorno, el pueblo... es precioso. ¿Visitasteis el museo?

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  3. El nombre de Zugarramurdi nos sonaba del cine. No hemos visto la película, pero creíamos que describía un lugar ficticio. Ahora sabemos que no sólo se trata de un lugar real, sino que además el título de la película tiene su historia y su razón de ser. 😵

    Saludos.

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    1. La película se rodó en esta cueva. Aunque la película no la hemos visto, la cueva la conocíamos de mucho antes.

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