Situada al norte de la provincia de Cáceres, la abrupta orografía de la Sierra de Gata es un lugar que hechiza tanto por su aislamiento geográfico, su singular paisaje y la autenticidad de sus pueblos declarados conjuntos históricos de interés cultural, una distinción que corroboraremos al pasear por sus estrechas callejuelas. Portugal, las Hurdes o la vertiente norte salmantina también hacen linde con este territorio de media montaña y bosques de generosa vegetación donde abundan los castaños, pinos y olivos, en definitiva, un paraje extremeño que guarda auténticas joyas.

Mirador en Robledillo de Gata
Mirador en Robledillo de Gata

No creemos que sea exagerado decir que la comarca extremeña de la Sierra de Gata es un paraíso para el que busca la serenidad y el sosiego de unos pueblos cuya arquitectura tradicional te traslada a tiempos pasados, pues en ellos aún permanecen intactas viejas casas llenas de historia junto con el trazado medieval de sus calles. Como huella de ese pasado aún se puede escuchar A Fala, una lengua muy antigua que mezcla el galaico-portugués con el astur-leonés, un arcaico idioma que podremos escuchar de boca de algunos de los habitantes de San Martín de Trevejo, uno de los pueblos que visitaremos, aunque también se puede escuchar en los pueblos de Eljas y Valverde del Fresno. A continuación iremos en busca de esos cuatro pueblos que tan bien representan a esta comarca de arraigadas tradiciones.

Trevejo

Pocos pueblos hay tan evocadores como la pequeña pedanía de Trevejo, cuyo puñado de casas edificadas sobre un terreno pedregoso preceden a las ruinas de un castillo situado en lo alto de una loma. Esta antigua fortaleza tiene su origen en el siglo XII cuando fue construida por los musulmanes, pero los avatares de la historia hicieron que el castillo fuera reconstruido y habitado por templarios y hasta por caballeros de la orden de Santiago, hasta que fue abandonado en el siglo XIX, llegando hasta nosotros sus melancólicas y románticas ruinas.

Trevejo, Sierra de Gata

Una hilera de casas y un sinuoso camino nos guían hasta el castillo, desde el cual se obtiene una magnifica panorámica de 360º, ideal para obtener una formidable perspectiva de la pedanía de Trevejo y del paisaje de media montaña que la rodea. A los pies de estas ruinas se encuentra la ermita de San Juan Bautista, un pequeño templo del siglo XVI cuya espadaña fue antaño uno de los torreones del castillo.

Junto a la ermita excavados en la roca se encuentran unas antiquísimas tumbas antropomorfas cuyo origen, como suele pasar con este tipo de tumbas, es incierto, pues quienes las han estudiado aún no saben con certeza si son de origen medieval o de época visigoda. Andando entre las ruinas del castillo también tendremos la oportunidad de contemplar varias losas de granito en las que se encuentran grabadas unas inscripciones con caracteres góticos, siendo solo legibles una parte de ellos.

Trevejo, Sierra de Gata

San Martín de Trevejo

En el valle de Xalima, en el corazón de la Sierra de Gata, ya muy cerca de Portugal, se encuentra el pintoresco pueblo de San Martín de Trevejo, cuya arquitectura popular nos muestra unas hermosas casas de adobe y piedra con entramados de madera, muchas de ellas con una antigüedad de 500 años. Un entramado de calles largas y estrechas conforman y articulan el pueblo de San Martín de Trevejo, algunas de las cuales están partidas por un reguero o regato por donde corre el agua que baja de la sierra. En muchas de ellas aún encontraremos casas que conservan en su planta baja unas viejas bodegas, donde sus propietarios aún siguen elaborando el vino de pitarra, unos caldos elaborados de forma artesanal cuya fermentación se realiza en grandes tinajas de barro.

San Martín de Trevejo, Sierra de Gata

El mejor itinerario a seguir en San Martín de Trevejo es perderse por sus calles donde veremos detalles tan curiosos como los tozones, vigas de madera que sobresalen de las casas en sentido horizontal y en las que se hallan esculpidas unas caras cuyo origen se remonta a la Edad Media. Así, sin darnos cuenta llegamos a la Plaza Mayor, formada por dos edificios emblemáticos como la torre campanario del siglo XVI y el Palacio del Comendador, la cual perteneció a la orden de San Juan de Jerusalén. En el centro de la plaza también se encuentra un pilón o fuente del siglo XIX del que aún brota el agua fresca y cristalina.

Una de las calles conecta la plaza con la iglesia de San Martin Tours, templo de tres naves del siglo XVII cuyo interior alberga el tesoro de las tres tablas pintadas por Luís Morales el Divino, además de un hermoso retablo mayor construido en el siglo XVIII. Hay otros dos monumentos de interés situados a las afueras de San Martín de Trevejo que bien merecen su visita, por un lado la ermita de la Cruz Bendita y por otro la el convento de San Miguel, edificio del siglo XV que en la actualidad ejerce la función de hospedería.

San Martín de Trevejo, Sierra de Gata

Si nos fijamos, en muchas de sus tiendas veremos carteles escritos en «mañegu», una variante de «a fala» característica de este pueblo, igual que en Valverde del Fresno se habla el «valverdeiru» y en Eljas el «lagarteiru», dialectos que se han transmitido de padres a hijos desde hace más de 500 años. Como ya hemos explicado anteriormente «a fala» es un singular dialecto que mezcla el idioma gallego y portugués con el astur-leonés, lengua románica que evolucionó del latín.

San Martín de Trevejo, Sierra de Gata

Gata

Este pueblo de laberínticas calles es el que le da nombre a esta sierra, además tiene una dilatada historia puesto que su origen se remonta a la época romana cuando fue fundada con el nombre de Catobriga. Está ubicada junto a la Vía Dalmacia, antigua calzada romana que comunicaba las ciudades de Caurium y Mirobriga, las hoy conocidas como Coria y Ciudad Rodrigo.

Una vez en la villa, es recomendable acercarse hasta la Plaza Mayor y la iglesia de San Pedro, frente a la que se encuentra la fuente del chorro, sin duda los patrimonios arquitectónicos más representativos de Gata. También hay que destacar sus casas con entramado de madera, además de interesantes edificios civiles como el palacete que se encuentra en la calle Campito, decorado con jambas y dinteles de granito y dos pequeñas ventanas con arco conopial. Otro palacete de interés es el que se encuentra situado en la Plaza de las Órdenes, del que se dice que quizá fuese la sede de la Orden de Alcántara.

Gata

Robledillo de Gata

Una de las mejores muestras de la arquitectura popular extremeña la encontraremos en Robledillo de Gata, un bello pueblo resguardado entre montañas por el que discurren las aguas del río Árrago formando a su paso pequeños saltos de agua. Aprovechando las aguas de este río se construyeron en la Edad Media varios molinos de agua que sirvieron para prensar la aceituna y así producir aceite, conservándose en la actualidad el conocido como Molino del Medio, que hoy en día, como muestra de ese antiguo quehacer, se ha convertido en el Museo del aceite. En este museo aún se conserva la antigua maquinaria que hacía posible este laborioso proceso, que con la ayuda motriz del río y después de la electricidad estuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo XX.

Robledillo de Gata

Una de las mejores cosas que podemos hacer en este pintoresco pueblo es perdernos por sus empinadas y sinuosas calles que nos llevarán a descubrir casas con entramados y balconadas de madera, además de pasadizos y puentes que ligan algunas de sus calles. En nuestro deambular por sus laberínticas calles llegamos a la Plaza del Ayuntamiento desde donde podremos acceder a la iglesia de la Asunción, templo del siglo XVI de planta hexagonal con un pórtico balconado y un atrio de diez columnas. En su interior se halla un artesonado mudéjar de extraordinaria talla, siendo uno de los escasos ejemplos de este tipo de arte en la región.

Robledillo de Gata

Piscinas naturales de la Sierra de Gata

No solo la Sierra de Gata destaca por sus increíbles pueblos de arquitectura rural, sino también por sus idílicas piscinas naturales enclavadas en rincones de gran belleza y tranquilidad, que con la llegada del buen tiempo se convierten en unas excelentes zonas de baño donde paliar los calores del verano. Prácticamente casi todos los pueblos de esta comarca cuentan con una piscina natural o zona de baño por donde discurren las aguas del río, que en determinados puntos, gracias a pequeñas presas, forman estos excelentes lugares de baño de aguas cristalinas. Uno buen ejemplo es la piscina del puente de la Huerta, lugar de baño situado en el río San Blas a su paso por la localidad de Gata.

Piscinas naturales, Sierra de Gata
Piscina del Puente de la Huerta, Gata

Dónde alojarse en la Sierra de Gata

Perales del Puerto es un pequeño pueblo de la Sierra de Gata ideal como base para descubrir esta comarca. Aquí nos alojamos en la casa rural la Grulla Dorada, una coqueta casa de un dormitorio y cocina bien equipada que cumple con creces el poder disfrutar de una experiencia de turismo rural a un precio bastante económico y de calidad.

Casa rural La Grulla Dorada, Perales del Puerto, Extremadura

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