Poza de la Sal, el pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente

En la comarca de la Bureba, en la provincia de Burgos, se encuentra un pueblo de trazado medieval llamado Poza de la Sal, conocido así por sus salinas de la época romana. Pero también es conocido por ser el pueblo natal de uno de los divulgadores españoles más importantes e influyentes, cuyo legado aún perdura en la actualidad, nos referimos a Félix Rodríguez de la Fuente. La conciencia ecológica y el respeto por la naturaleza y los animales fue en buena medida auspiciada por este gran naturalista, sobre todo cuando comenzó a dirigir en el año 1973 una serie de documentales para la televisión española llamada 'El Hombre y la Tierra'.

Poza de la Sal, Félix Rodriguez de la Fuente

Recorriendo Poza de la Sal: "Tras las huellas de Félix"

Como homenaje a su más ilustre vecino, Poza de la Sal ha creado una ruta conocida con el nombre de "Tras las Huellas de Félix", donde a través de sus estrechas y empinadas calles reviviremos las aventuras y desventuras del pequeño Félix y su cuadrilla de amigos. Esta ruta está inspirada en un libro escrito en el año 2010 por Miguel Ángel Pinto Cebrián titulado Los Tres Cielos. Aventuras infantiles de Félix Rodríguez de la Fuente.

Esta obra nos hará comprender como su infancia ejerció sobre él una profunda huella, que quedó reflejada en sus documentales y en programas de radio y televisión en los que intervino. «Los Tres Cielos» es como llamaban Félix y sus amigos a los diferentes ambientes con sus notables diferencias de temperatura, que van desde el pueblo hasta el páramo. El primer cielo sería el pueblo; el segundo cielo sería el lugar donde se encuentran las salinas y el tercer cielo sería el páramo.


La ruta pasa por el número 18 de la Calle Mayor, lugar donde se encuentra la casa en la que nació Félix Rodriguez de la Fuente, un 14 de marzo de 1928. Esta ruta nos adentrará en las calles de Poza de la Sal, escenario en el que Félix y sus amigos trepaban hasta los tejados de algunas casas para ver los nidos de los gorriones y las abubillas o para embelesarse con el vuelo veloz de los vencejos, a los cuales ellos llamaban aviones.

casa natal, Félix Rodríguez de la Fuente
Casa Natal de Félix Rodríguez de la Fuente, Poza de la Sal

Mi agreste infancia de niño -diría en más de una ocasión- de pueblo de los páramos de Burgos, infancia de niño despeinado, con el rostro quemado por el sol, con el cierzo en la cara, siempre buscando algo y preguntando algo a la línea del horizonte.

Félix Rodríguez de la Fuente.

Pero uno de los lugares preferidos de este grupo de amigos era la cueva la Verana, situada en una de las laderas del farallón rocoso que protege a este pueblo burgalés. Hasta allí trepaban sintiéndose pequeños aventureros, para después adentrarse en los que ellos consideraban su refugio, lugar donde a la lumbre de una hoguera asaban unas patatas, mientras soñaban contando historias de marinos y pilotos de avión que recorrían el mundo.

Seguramente fue aquí donde nacieron las ansias de conocimiento y aventura de Félix, fraguándose probablemente la figura del gran naturalista y comunicador que posteriormente llegó a ser. Muy cerca de la cueva, en los riscos de esta formación pétrea también observaban el vuelo de algunas aves rapaces, como por ejemplo el alimoche, que los pozanos llaman Marimanuela. Todas estas andanzas y aventuras han sido rescatadas gracias a dos de los amigos de infancia de Félix, Antonio San Juanes y Policarpo de la Fuente, cuyos testimonios sirvieron de inspiración para llevar a cabo el libro antes mencionado.

Poza de la Sal, Cueva la Verana
Vistas de Poza de la Sal a los pies del farallón rocoso y la cueva de la Verana

Como no podía ser de otra manera, el pueblo cuenta con un espacio medioambiental en el que podremos ver una exposición sobre la vida y obra de Félix, donde hallaremos maquetas, objetos, colecciones y material audiovisual relacionado con el naturalista que cambió la mentalidad de todo un país. Aquí sentiremos la pasión de Félix por la naturaleza a través de su trayectoria vital, desde que fue nombrado cetrero mayor de España, hasta llegar al año 1965 donde realizó sus primeras colaboraciones en TVE. Estos programas fueron –Saber, Fauna, Vida Salvaje y Planeta Azul– culminando su periplo televisivo con la mítica serie documental "El Hombre y la Tierra", la cuál dirigió. El éxito de la serie traspasó fronteras, consiguiendo premios tanto en España como en el extranjero, convirtiéndose en todo un referente mundial. La obra de Félix no se redujo sólo al ámbito televisivo, ya que también publicó dos grandes obras enciclopédicas: Fauna Ibérica y Enciclopedia Salvat de la Fauna.

Museo, Poza de la Sal, Félix Rodríguez de la Fuente
Espacio Medioambiental de Félix Rodríguez de la Fuente

+ Información: El Museo de la radio y el espacio medioambiental de Félix se encuentra en la Plaza de la Villa nº 2, en las mismas instalaciones de la oficina de turismo.

A través de la ruta de Félix también descubriremos el casco urbano de Poza de la Sal, declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 1982. La configuración urbana de la villa aún conserva su trazado medieval, pero su origen se remonta a la época celtíbera, convirtiéndose tiempo después en la villa romana de Salionca. Desde entonces la actividad salinera es la base de la economía de esta población. Aquí también se cruzaban las calzadas romanas que unían Amaya, Briviesca y Cantabria.

En la Plaza Nueva encontraremos un busto de Félix con un halcón sobre su pecho y una placa en la que se puede leer «Amante y protector de la naturaleza», junto a la fecha en que se inauguró esta escultura, 14 de marzo de 2003. Esta plaza también cuenta con un excelente mirador desde donde podremos contemplar unas excelentes vistas de toda La Bureba. Este formidable paisaje está formado por los Montes Obarenes, los Montes de Oca, la Sierra de la Demanda, las parameras de Altotero y el Alto de la Brújula.

Plaza nueva, Poza de la Sal, Burgos

Desde la Plaza Nueva se accede al casco histórico por el Arco de la Concepción o Puerta del Conjuradero, que al traspasarla nos llevará hasta la Plaza del Mercado. Muy cerca de esta plaza se encuentra la iglesia de San Cosme y San Damián, templo de planta basilical con tres naves cuya construcción se comenzó a principios del siglo XIII, aunque en los siglos posteriores fue objeto de numerosas reformas, modificando su planta y enmascarando su estilo gótico con otros estilos, como el neoclásico. En su interior podemos destacar el retablo mayor de San Cosme, junto con los retablos de la Virgen del Rosario y de los santos San Andrés y San Damián, además de la talla de la Virgen de Pedrajas del siglo XIII. Otros templos de interés que podremos encontrar en Poza de la Sal son el Santuario de Nuestra Señora de Pedrajas y el Convento de San Bernardino de Siena.

Iglesia de San Cosme y San Damián, Poza de la Sal, Burgos

La importancia de las salinas en Poza de la Sal

La importancia de la sal en la historia de este pueblo lo podremos ver reflejado en el centro de interpretación ubicado en la Casa de Administración de las Reales Salinas. En este edificio construido en el año 1786, conoceremos lo que es el diapiro y el proceso tradicional de explotación y elaboración de la sal a través de maquetas, paneles explicativos e infografías. Toda esta información se complementa con las visitas guiadas que ofrece la oficina de turismo, haciendo que esta visita sea didáctica al igual que interesante.

Centro de interpretación de las salinas, Poza de la Sal
Centro de interpretación de las salinas

La mina de sal que da nombre a este pueblo se encuentra en una hondonada que desciende hacía la llanura de la Bureba, justo al lado del Páramo de Masa. El diapiro es una especie de cráter formado por pliegues ocasionados por los cambios estructurales del terreno, en el que los materiales menos densos empujan hacía arriba rompiendo las capas de sedimentación calizas que tienen por encima. Las paredes de este falso cráter guardan en su interior un yacimiento salino que ha sido explotado por el hombre desde la prehistoria, aunque fueron los romanos los primeros en obtener la salmuera con nuevas técnicas y métodos. Las salinas de Poza de la Sal han sido explotadas hasta el año 1970, convirtiéndose desde entonces en un Bien de Interés Cultural, motivo por el cual ha sido declarado este lugar como sitio histórico.


El castillo de los Rojas

En la carretera que sube al páramo, en lo alto de un promontorio rocoso y rodeado por las ruinas del palacio de los Marqueses de Poza y los restos de las ermitas de Santa Cecilia y San Juan, se encuentra el Castillo de los Rojas, cuya primera referencia se remonta al año 965. El nombre de este castillo proviene de la familia Rodríguez de Rojas, quienes recibieron esta fortaleza de manos del rey Fernando IV de Castilla en el año 1298. Desde entonces Juan Rodríguez de Rojas, quien fue en realidad su titular, mandó construir sobre la antigua edificación el castillo que vemos hoy en día en ruinas. Antes de acceder al castillo, como antesala, nos reciben los restos de los dos cubos que acompañaban al arco de entrada, los cuales pertenecían a la antigua muralla.

Castillo de los Rojas, Poza de la Sal

Para subir a lo alto del castillo y poder disfrutar de unas excelentes vistas del pueblo y del paisaje que le rodea, antes deberemos pasar un tramo cubierto por una bóveda de arista que está parcialmente excavada en la roca, y que además está dividido por medio de un muro en el que se abre un arco de medio punto que comunica ambos espacios. Al fondo de este corredor se encuentra una escalera tallada en la roca que nos conducirá al piso superior, donde se encuentra una terraza de 36 metros de longitud en el que se haya excavado un aljibe.

Castillo de los Rojas, Poza de la Sal, Burgos

La figura de Félix en la memoria colectiva

Félix marcó la infancia de muchos niños, uno de ellos fue el periodista y presentador de Cuarto Milenio Iker Jiménez. En muchos de sus programas ha demostrado la gran admiración que siente por este gran naturalista, siendo para el presentador una de sus máximas referencias. Tanto es así, que a uno de sus colaboradores, Juan Villa, escultor y responsable de attrezzo en su programa, le encomendó la tarea de realizar una escultura de Félix con unos de sus animales más apreciados, el lobo. Esta escultura de 2,20 metros de altura, una vez terminada fue donada a la población de Poza de la Sal por el espacio televisivo en el año 2015. En un principio la escultura se ubicó en el mirador de La Bureba, pero por las inclemencias del tiempo del Alto Páramo, fue reubicado cerca del Centro de Interpretación de las Salinas.

Félix Rodríguez de la Fuente, Poza de la Sal

Félix, el amigo de los animales y de la naturaleza nos dejó el 14 de marzo de 1980 en un accidente de avioneta mientras grababa uno de sus documentales en Alaska. Con él fallecieron el piloto Dobson, el camarógrafo Teodoro Roa y el ayudante Alberto Mariano Huéscar. Este iba a ser un episodio más de su mítica serie -El Hombre y la Tierra-, pero su legado ha quedado para generaciones futuras, sobre todo en estos tiempos que corren, donde la incidencia negativa del ser humano sobre la tierra se hace más patente, algo que ya predijo Félix hace mucho tiempo. Ahora nos toca a nosotros continuar la senda que él inició, pues respetando a la naturaleza nos respetaremos a nosotros mismos y, quizás, quién sabe, arranquemos una sonrisa a Félix allí donde esté.

Escuchando aullidos de lobos, me dormía muchas noches en mi pueblo burgalés de Poza de la Sal, al pie del alto páramo de Poza y de Masa.

Escuchando aullidos de lobos, me relataron en mi casa, para que conciliara el sueño, las aventuras de los lobos por aquellos páramos.

Y recuerdo que uno de los momentos más trascendentales de mi vida, uno de esos momentos que influyen ya para el futuro de toda la existencia de un ser humano, lo tuve precisamente en el alto páramo.

Félix Rodríguez de la Fuente.

Fotografía de un reportaje de RTVE


Alojamiento en Poza de la Sal

Si quieres dormir en el pueblo donde nació Félix echa un vistazo a este hotel: Casa Martín. Tiene muy buena puntuación y las habitaciones son muy amplias. Conviene hacer la reserva con bastante antelación, ya que tiene una relación-calidad muy buena.

Nosotros te podemos recomendar de primera mano el Hotel rural el Mirador de Merindades, situado en Montejo de San Miguel, muy cerca del precioso pueblo de Frías. Cada rincón está decorado con mucho gusto por sus propietarios y te harán sentir como en casa. Pero si quieres mirar más hoteles, echa un vistazo a esta selección de alojamientos en la zona.

Habitación "Las Hojas"

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10 Comentarios

  1. Hola Belén,
    Que interesante recorrido, sin duda genial para los seguidores de Félix Rodríguez de la Fuente. Había visto una foto de su escultura pero no sabía nada del pueblo y me ha parecido una visita tranquila y agradable :) Si además tiene castillo y salinas es perfecto!
    Un saludo.

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    1. Es un pueblo para pasar un día tranquilamente y si te gusta Félix Rodriguez de La Fuente, es una visita indispensable en una ruta por las raíces de Castilla (Poza de la Sal, Frías y Oña)

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  2. Pues jamás había oído esta población, pero lo cierto es que el Amigo Félix fue un auténtico mito de nustro tiempo y todos sentimos muchoaquel fatídico accidente.
    Me encantaría poder visitar esta exposición dedicada a su meoria. Además, me ha gustado especialmente el tema de las salinas. Es algo que me atrae mucho y solemos intentar visitar salinas allá donde las hay.

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    1. Si te gustan las Salinas este pueblo cuenta con una de las mejores. Tiene un centro de Intepretación muy interesante. Y si además te gusta Félix, es un plan perfecto para pasar un fin de semana en este tranquilo pueblo burgalés.

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  3. El pueblo es muy coqueto y nos gustó mucho pero tenemos que volver porque cuando llegamos las visitas a las salinas ya estaban completas y es lo que más nos interesaba, tampoco pudimos ver la iglesia por dentro. El museo no nos resulto demasiado interesante, a pesar de ademirar la obra de Féliz Rguez de la Fuente, quizás porque teníamos poco tiempo para verlo y no lo saboreamos a conciencia.

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    1. Nosotros íbamos de paso y no pudimos ver las salinas por falta de tiempo, por lo que nos dedicamos más a seguir esta ruta de Félix.

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  4. La verdad es que aunque de pequeña era súper fan de Félix Rodríguez de la Fuente no recordaba que hubiera nacido en este pueblo en el que no me extraña que se le rinda homenaje de todas las formas posibles.

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    1. Nosotros tampoco lo sabíamos, pero buscando información de qué visitar en esta zona de Burgos nos llamó la atención y nos pareció un pueblo interesante.

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  5. ¡No me extraña que tengan toda una ruta dedicada a Félix Rodríguez de la Fuente, fue muy importante para todo el país! La salina que da nombre al pueblo, aunque ya no esté en uso, también se ve interesante de visitar.

    ¡Un saludo!
    Eva

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    1. Este pueblo tiene un buen reclamo turístico, por un lado las salinas y por otro su ilustre vecino Félix Rodriguez de la Fuente.

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