Patones de Arriba se encuentra ubicado al nordeste de la provincia de Madrid, y es uno de esos pueblos con un encanto especial, donde parece que el tiempo se haya detenido. Sus calles empedradas, sus casas de pizarra y su entorno formado por paisajes de media montaña, hacen de Patones un destino ideal para quien busque la tranquilidad y el sosiego.

Patones de Arriba, Madrid

Un poco de historia...

En los alrededores de este pueblo se han encontrado restos de antiguas poblaciones de época Paleolítica, de la Edad del Hierro y del Bronce, siendo encontrados los restos más antiguos en la cercana cueva del Reguerillo. Cerca de esta cueva durante unas excavaciones realizadas en el año 1974 se encontró un castro celtibérico, posiblemente del siglo III a.C. Las primeras noticias que se tienen del pueblo datan del siglo XVI, ya que en el año 1555, Patones de Arriba era una alquería con siete vecinos dependiente de la villa de Uceda.

A mediados del siglo XX los habitantes del pueblo fueron bajando al llano, construyendo nuevas viviendas en la Vega del río Jarama, convirtiéndose en el transcurrir de los años en lo que hoy conocemos como Patones de abajo.

Patones de arriba, Madrid

Patones de Arriba, declarado Bien de interés Cultural

El pueblo de Patones de arriba se incluye dentro de la conocida como ruta de los pueblos de la arquitectura negra, ya que las construcciones de sus casas están hechas de pizarra, muy abundante en la región. Otros pueblos pertenecientes a la arquitectura negra son: Campillo de Ranas, El Cardoso de la Sierra, Majaelrayo, Tamajón y Valverde de los Arroyos, todos ellos en la provincia de Guadalajara.

Paseamos por sus calles donde observamos sus casas de pizarra, algunas de ellas cubiertas de vegetación y otras con nombres tan sugerentes como "La Bruja" o "El Alquimista", albergando este último un restaurante. También vemos una casa en la que encima de su puerta se encuentra la cabeza del "Dios Baco" (Dios del vino).

Patones de Arriba, Madrid

En medio de la plaza se encuentra la iglesia de San José que data de mediados del siglo XVII. Está construida con materiales propios de la zona, como la pizarra y la madera, y en su interior alberga una imagen de la Virgen de las Candelas, patrona de este pueblo. Reformada en el siglo XX, reabrió sus puertas en el año 1998, albergando una exposición sobre la historia y el origen de Patones, siendo actualmente la sede de la Oficina de Turismo.

Iglesia de San José, Patones de Arriba, Madrid

Patones de Arriba, Madrid

Patones de Arriba, Madrid

Un bonito puente de piedra rodeado de vegetación cruza el arroyo, un lugar sugerente y de gran belleza.

Puente en Patones de Arriba, Madrid

Nada más cruzar el puente subimos por una ligera cuesta que nos lleva al mirador desde el que se observa una gran panorámica del pueblo. Muy cerca de este lugar, siguiendo aguas arriba el curso del arroyo de Patones, parte la "Senda del Genaro".

Mirador en Patones de Arriba, Madrid

Esta senda rodea en su totalidad el cercano embalse de El Atazar, y es uno de los itinerarios más completos y de mayor longitud (70 kilómetros) de la Red de Sendas Verdes de Madrid. Durante el recorrido podremos observar multitud de plantas como la zarzamora, el tomillo, la jara pringosa, y el romero, además de multitud de aves como el águila real, la urraca, el pinzón, el mirlo común, el mito, y la lavandera blanca. Respecto a los mamíferos, los más abundantes en la zona son el conejo, el corzo, el jabalí, y el zorro. En este paraje como consecuencia de la construcción del embalse de El Atazar se realizaron repoblaciones con pino resinero y pino laricio.


Sus calles huelen a horno de leña, que perfuman con su característico olor algunos de los rincones del pueblo.

Patones de Arriba, Madrid

Patones de Arriba, Madrid

Antiguamente Patones de Arriba contaba con casi una veintena de hornos en funcionamiento, llegando a nuestros días a penas media docena de estos hornos tradicionales de piedra. Estos se utilizaban sobre todo para cocer el pan, que era el alimento básico en las familias patoneras. Las hogazas eran por lo general de harina de trigo, que se cultivaba en la vega del Jarama, aunque en épocas de escasez también se hacía pan de centeno que se cultivaba en las zonas más abruptas y sobre suelos de pizarra. También hacían distintos tipos de bollos tradicionales.

Patones de Arriba, Madrid

Otro de los puntos de interés del pueblo es el "Lavadero y la Fuente Nueva", siendo este lugar punto de encuentro de los vecinos desde hace siglos. El antiguo lavadero se encuentra muy bien conservado y es un excelente ejemplo de lavadero tradicional. Consta de dos partes separadas entre sí; una para lavar y otra para aclarar, recibiendo el agua de la cercana fuente a través de un estrecho canal adosado a la pared.


La Fuente Nueva se puso en funcionamiento en el año 1908, y fue durante muchos años el principal punto de abastecimiento de agua para la población. Las aguas que brotan de los tres caños de esta fuente procedentes del arroyo de Patones son de una calidad excelente.


El pueblo de Patones cuenta con unos vecinos muy especiales, una infinidad de gatos que durante nuestro recorrido por las calles nos hicieron compañía. Los gatos nos encantan, son de una gran belleza y además tienen ese aire enigmático que les caracteriza.

gatos en Patones de Arriba, Madrid

Nos despedimos de este encantador pueblo, que durante la noche se envuelve de un halo mágico y misterioso.

Patones de Arriba, Madrid

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La Leyenda de Patones es un establecimiento que ofrece cuatro casas tradicionales construidas en piedra y madera con capacidad para dos o cuatro personas. Un alojamiento con mucho encanto en un pueblo tranquilo para dejar atrás durante unos días el estrés de la ciudad.