Pasamos una semana recorriendo las bellas y verdes tierras de Asturias y Cantabria, y lo primero que hacemos al llegar es darnos un baño en la bonita playa de Borizu, situada en Celorio. Esta playa de arena blanca y fina de aguas turquesas se completa con unas impresionantes vistas de los Picos de Europa.

Playa de Borizu, Asturias

Cangas del Onís

Después del refrescante baño nos acercamos a visitar Cangas de Onís, ciudad que sirve como puerta de entrada al Parque Nacional de los Picos de Europa. La imagen más representativa de la ciudad es el llamado puente romano, aunque su construcción data de la edad media. Este puente de arco peraltado y otros dos arcos menores desiguales, bien pudiera ser una reconstrucción de otro anterior de la época romana. Esta construcción es conocida también como el puentón.

Puente romano de Cangas de Onís, Asturias

Llegamos al centro de la ciudad encontrándonos un gran ambiente, ya que hoy es día de mercadillo.

Mercadillo en Cangas de Onís, Asturias

Y ya que estamos aquí visitamos la iglesia de Nuestra Señora de Asunción, un templo de reciente construcción, pues su actual diseño data de los años sesenta. Antes de esta última reconstrucción, a esta iglesia de origen medieval se le realizaron algunas reformas en el siglo XVIII. Lo más característico de este templo es su campanario de tres pisos escalonado.

Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, Cangas de Onís, Asturias

El interior del templo de estilo neoclásico está decorado con hermosas vidrieras.

Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, Cangas de Onís, Asturias

En los alrededores de Cangas de Onís se encuentra la cueva de Buxu y la cueva de los Azules, donde podremos contemplar pinturas de arte rupestre.

Acantilados del infierno

Nos dirigimos de nuevo hacía la costa para realizar una pequeña ruta de senderismo en los bellos y espectaculares acantilados del infierno, en las cercanías del pueblo de Ribadesella.

Acantilados del infierno, Ribadesella, Asturias

Acantilados del infierno, Ribadesella, Asturias

Recorriendo el camino que nos lleva al borde de los acantilados nos encontramos literalmente el paso cortado por una gran tela de araña, ocupada en este preciso momento por su huésped, un arácnido de grandes proporciones del tamaño de una canica grande.

Acantilados del infierno, Ribadesella, Asturias

La aldea asturiana de Tazones

Cerca ya del atardecer visitamos el pueblo costero de Tazones, situado a 47 kilómetros de Ribadesella, lugar donde aprovechamos para cenar. Este pintoresco pueblo se encuentra situado entre dos grandes peñas, y sus casas, de una o dos plantas, se disponen de forma escalonada.

Pueblo de Tazones, Asturias

Una de sus casas más características es la denominada de las Conchas, situada en el barrio de San Roque. Es una bonita y curiosa casa con la fachada totalmente cubierta de conchas de diferentes formas, tamaños y colores.

Casa de las conchas, Pueblo de Tazones, Asturias

Casa de las conchas, Pueblo de Tazones, Asturias

En una de sus calles se encuentra un hórreo, construcción típica de estas tierras asturianas que sirve para guardar y conservar los alimentos de la humedad y los animales.

Hórreo en el pueblo de Tazones, Asturias

El recorrido por la costa oriental asturiana y sus alrededores nos deja rincones de singular belleza, al igual que su costa occidental, repleta también de rincones por descubrir.

Dónde Dormir en Asturias

Para realizar esta ruta por la costa oriental asturiana, nosotros nos alojamos en el Hotel El Carmen, situado en un precioso entorno rural a 4 kilómetros de Ribadesella. Pero en la zona tienes una amplia oferta hotelera, si prefieres buscar más opciones echa un vistazo a esta selección de hoteles rurales en Ribadesella.