La Sierra de Guadarrama siempre constituye una invitación para descubrir rincones inolvidables donde la naturaleza despliega toda su belleza en forma de bosques, cascadas y lagunas, como ya vimos en la ruta que realizamos a las Lagunas de Peñalara. En esta ocasión vamos a realizar la senda ecológica del abedular de Canencia, un pequeño bosque de abedules propio de latitudes más frías y húmedas ubicado en la vertiente sur de esta sierra, que al mezclarse con los pinos silvestres, robledales y encinas más característicos de este lugar crea un espacio natural realmente singular.

Mojonavalle, Canencia, Sierra de Guadarrama
Chorrera de Mojonavalle

Área recreativa del Puerto de Canencia

El punto de partida de esta ruta se encuentra en el área recreativa del Puerto de Canencia, a 1.524 metros de altitud, lugar al que accedemos a través de la carretera M-629 desde Miraflores de la Sierra. Es una amplia zona acondicionada como aparcamiento y merendero donde podemos dejar estacionado el coche. La pista que da comienzo a este itinerario circular se encuentra nada más cruzar la carretera, al otro lado del área recreativa, justo donde se encuentra la fuente de piedra conocida como 'La Raja', la cual dejaremos a nuestra derecha para proseguir en ligero ascenso hasta llegar a una barrera que impide el paso a los coches.

área recreativa, puerto de Canencia
Área recreativa del Puerto de Canencia
Tras cruzar la valla, comenzamos a caminar por una pista ancha a la sombra de un frondoso pinar que se va adentrando poco a poco en la sierra, hasta que poco después nos encontramos a mano derecha un desvío que en pocos segundos nos acerca a una choza pastoril. Ésta choza de forma circular ha sido rehabilitada tal y como era antiguamente, utilizando para ello roca granítica y unas ramas que cubren de forma cónica el techo, evitando así que el agua entrase en el interior de la choza. Estas construcciones antiguamente servían a los pastores que subían aquí con el ganado como refugio ante las inclemencias del tiempo, aunque también servían para almacenar herramientas y productos de la cosecha, como patatas, castañas o maíz.

Choza pastoril, Puerto de Canencia, Madrid

Regresamos de nuevo a la pista y continuamos caminando durante unos 300 metros hasta alcanzar un balcón natural situado a nuestra derecha conocido como "El Mirador del Norte". Desde este privilegiado mirador es posible contemplar los valles de Canencia y Lozoya, además de las cumbres de los montes de Somosierra y Ayllón.

El Mirador del Norte, Puerto de Canencia
Balcón natural: El Mirador del Norte
La especie arbórea más abundante de la Sierra de Guadarrama es el pino silvestre, reconocible por sus troncos anaranjados, pero en esta ruta podemos ver también algunos ejemplares de abetos de Douglas, plantados en este lugar hace un siglo por los ingenieros forestales, siendo esta especie reconocible por sus oscuras ramas y su forma cónica.

Abeto de Douglas, Puerto de Canencia
Abeto de Douglas

Tras el primer tramo de esta cómoda pista forestal llegamos a la casa del Hornillo, un centro de interpretación de la naturaleza que por el aspecto que presenta parecer estar en desuso, y junto a éste un merendero techado. En este punto abandonamos la pista pasando entre medias de estas dos edificaciones hasta llegar unos metros más abajo a la senda ecológica de Canencia, la cual identificaremos por encontrarse en su inicio un monolito de piedra.

Casa de El Hornillo, Puerto de Canencia

Senda ecológica de Canencia, ruta a la chorrera de Mojonavalle

Si bien, ya habíamos contemplado durante la ruta alguna variedad arbórea diferente al pino silvestre, será a partir de ahora donde veamos más frecuentemente otro tipo de árboles más propios de otras latitudes, como por ejemplo el abedul. Este árbol caducifolio es originario de Asia, pero también se encuentra presente en una gran cantidad de bosques europeos y americanos. Sus hojas romboidales y de contorno serrado adquieren diferentes tonalidades según la época del año, y nos será fácil distinguirlo porque la corteza de su tronco es de un color blanco plateado.

Seda ecológica, Canencia, abedules, Otoño
Abedules
Después de recorrer 500 metros desde la casa del Hornillo, el amplio camino se estrecha e inicia un acentuado descenso a la vez que se vuelve más pedregoso, comenzando a cubrirse en algunos tramos por las raíces de los árboles. Es en esta parte del recorrido donde ya comienzan a aparecer los primeros robles, cuyos troncos leñosos y robustos contrastan con los troncos más finos y estilizados de los pinos. El roble, al igual que el abedul, es un árbol caducifolio, y al igual que éste, sus hojas se van tornando de diferentes colores, siendo el otoño la mejor estación para observar las diferentes tonalidades de estos árboles.

Senda ecológica de Canencia

El camino continúa descendiendo hasta el arroyo de la Casita donde varios abedules han formado una alfombra natural de hojas amarillas y anaranjadas, sirviendo este idílico rincón de antesala para otro bello espacio natural, la chorrera de Mojonavalle.

Arroyo de la Casita
Después de recorrer unos 150 metros el rumor del agua ya nos avisa de la presencia inmediata de la cascada, donde las aguas del arroyo del Sestil de Maíllo, afluente del Lozoya, se desliza sobre una rampa de piedra de 30 metros de altura dando forma a la conocida como chorrera de Mojonavalle. Para tener una buena perspectiva de la cascada lo mejor es acercarse hasta el mirador del mismo nombre, al que se accede subiendo por unas escaleras que parten desde el cartel de madera que nos anuncia dicho mirador.

Chorrera de Mojonavalle, Puerto de Canencia
Chorrera de Mojonavalle

El abedular de Canencia por el arroyo del Sestil de Maíllo

Después de contemplar la chorrera, la ruta continúa arropada por este particular bosque de abedules, pinos y robles, al que se le suman en este tramo tejos y acebos, monstrándonos la gran diversidad y riqueza ecológica de esta parte de la sierra de Guadarrama. Justo aquí, frente a la chorrera, la senda efectúa un brusco giro a la derecha para ir descendiendo paulatinamente hasta un cruce de caminos. El camino de la izquierda desciende hasta el arroyo del Sestil de Maíllo y nos adentra en el abedular de Canencia, y justo enfrente, donde el camino inicia el giro, se encuentra la senda del Tejo Milenario, que en apenas 500 metros nos acerca a este árbol legendario protegido.

cruce, caminos, senda ecológica de Canencia

En continúo descenso el sendero nos lleva hasta el abedular de Canencia por donde trascurren las aguas del Arroyo del Sestil de Maíllo, y que en otoño nos ofrece una oportunidad única de disfrutar de un bosque que adquiere una gran variedad cromática de tonos ocres y dorados. Tras cruzar el arroyo por un pequeño puente de piedra se llega a una nueva bifurcación, tomando el sendero que transcurre junto al arroyo y dejando a un lado el que asciende por la izquierda.

Abedular, Canencia, arroyo del Sestil del Maíllo

Con el rumor del agua y el crujir de las hojas secas a nuestro paso, caminamos por este bosque mágico hasta un lugar donde los abedules se mezclan con algunos tejos. La umbría de este lugar ha hecho posible la presencia de estos árboles más propios del norte de la Península y del centro y norte de Europa.

Tejo, abedular de Canencia
Tejo en el abedular de Canencia
Continuamos por el sendero hasta llegar a la carretera que une Canencia con Miraflores, siendo este los últimos metros del sendero, donde podemos contemplar algunos ejemplares de acebo, reconocibles por sus forma piramidal y sus hojas brillantes de color verde oscuro con sus redondos y pequeños frutos rojos. Una vez en la carretera, junto al puente de la Pasada, nos dirigiremos por ella hacía la derecha en sentido subida durante 300 metros hasta llegar de nuevo al área recreativa del Puerto de Canencia, punto final de esta ruta circular.

Acebo, senda ecológica de Canencia
Acebo, senda ecológica de Canencia

 Información de la ruta:

Inicio de la ruta: La ruta comienza en el área recreativa del Puerto de Canencia
Distancia total: 6'5 kilómetros
Dificultad: baja.
Recorrido: circular
Desnivel: suave, de 165 metros
Señalización: indicado con postes de madera y en el sendero con marcas
Tiempo estimado: Aproximadamente 2h 30'