Galicia es una tierra mágica llena de tradiciones y ritos ancestrales donde la franja de la realidad y lo fantástico en muchas ocasiones se diluye. Esta tierra mítica de meigas, dólmenes y santuarios ofrece paisajes extraordinarios como la Costa da Morte, en la provincia de La Coruña. Un lugar de acantilados vertiginosos y extensas playas de arena fina donde se encuentran las huellas de la Galicia más ancestral a través de sus petroglifos y dólmenes, retrotrayéndonos a una época neblinosa donde nacen las leyendas.

El origen de su nombre, relativamente reciente, se debe a los naufragios acaecidos en esta costa durante el último siglo a causa del intempestuoso Atlántico. El nombre de «A Costa da Morte» fue atribuido por los viajeros románticos que visitaron esta zona de Galicia, siendo denominada así desde entonces. El romanticismo, proclive en ocasiones a exagerar o mitificar los sucesos, lo ha magnificado en exceso, pues en realidad esta costa no es más peligrosa que otras costas escarpadas de Europa, mucho menos ahora con la cantidad de faros que se construyeron precisamente por este motivo.

Cabo y Faro de Finisterre, Costa da Morte, Galicia
Faro de Cabo Finisterre

MAPA Y RUTA POR LA COSTA DA MORTE

Esta ruta que hemos realizado en coche por la Costa da Morte abarca desde Malpica hasta la ría de Muros y Noia, y nos ha llevado en muchas ocasiones a tomar desvíos y carreteras paralelas a la costa, disfrutando así de impresionantes acantilados, villas marineras, extensas playas, calas de agua color azul turquesa y hasta una cascada que vierte sus aguas al mar. También hemos tenido tiempo en este recorrido de llegar a lugares donde el mito y la leyenda se sienten por los cuatro costados, como los petroglifos de Laxe da Rodas, los dolmenes de Vimianzo y la Pedra da Serpe. Pero lo que realmente caracteriza a esta costa son sus faros, que con su haz de luz iluminan estas míticas costas. El Cabo Finisterre es un ejemplo de ello, un lugar mágico y lleno de simbolismo. A continuación podéis localizar en el mapa los lugares que visitamos en este recorrido.


LUGARES VISITADOS EN LA COSTA DA MORTE

Islas Sisargas y Cabo San Adrián

Situado muy cerca del pueblo costero de Malpica de Bergantiños se encuentra el Cabo San Adrián, un promontorio de 182 metros de altura conocido también como Pico do Castro o Monte de Beo, en cuya ladera se levantó en el siglo XVI una ermita dedicada a San Adrián. Desde aquí o desde un mirador situado unos metros más arriba se obtienen unas magníficas vistas del océano, de Malpica y de las misteriosas Islas Sisargas, situadas a una milla frente al cabo, sin olvidarnos de la playa Seaia, de la que tendremos una preciosa panorámica de camino al cabo. Este archipiélago está formado por tres islas deshabitadas: Sisarga grande, Sisarga pequeña y Malante. En la isla grande se alza un faro construido en el año 1919, junto con los restos de la Ermita de Santa Mariña y la casa marinera de la Sirena.

Islas Sisargas desde el Cabo San Adrián, Malpica, Costa da Morte, Galicia

Faro de Punta Nariga

Como si de la proa de un barco se tratara, el Faro de Punta Nariga parece querer adentrarse en el ancho océano. El curioso diseño de este faro, cercano a la aldea de Barizo, se debe a la imaginación del arquitecto César Portela, quién lo diseño en forma de barco, convirtiéndose en el año 1998 en uno de los más singulares y modernos faros de Galicia. Otra curiosidad de este faro es el Atlante esculpido en bronce situado en su punta, el cual parece querer surcar las aguas a bordo de este barco de piedra cuyo mástil ilumina con su luz la costa y el océano. Sus alrededores también nos ofrece un extraordinario paisaje de piedras y rocas modeladas caprichosamente por el viento, mostrándonos algunas de ellas figuras sorprendentes.

Faro de Punta Nariga, La Coruña, Galicia

A Pedra da Serpe

Cerca de la aldea de Gondomil y la playa da Ermida se encuentra uno de los enclaves más misteriosos de Galicia, nos referimos A Pedra da Serpe. Una roca donde se observa un grabado en relieve con forma de Serpiente Alada, a la que se le añadió una cruz de piedra, desde luego un extraño conjunto, pues no es nada habitual ver un signo pagano junto con otro cristiano. Este relieve único en Europa parece tener su origen en la época romana, siendo la figura de la serpiente un símbolo de la Ciencia y la Medicina en muchas culturas desde la antigüedad. También es significativo la semejanza que tiene con las Serpientes Aladas representadas en las civilizaciones Precolombinas y de la antigua China.

A Pedra da Serpe, Costa da Morte, Galicia

Cabo de Laxe

Otro lugar donde se puede disfrutar de unas excelentes vistas del océano Atlántico es la Punta del Monte da Ínsua, donde se encuentra el Faro de Laxe. Este pequeño faro de 11 metros de altura construido en 1920 es idéntico al Faro de Roncudo, y se alza aproximadamente a 50 metros sobre el nivel del mar, cerca de una escultura de bronce de nombre 'A Espera'. Esta escultura simboliza a todos los hombres del mar y a sus mujeres que despiden y esperan pacientemente el regreso de sus seres queridos tras faenar en la mar.

Faro de Laxe: Punta de Insua, Costa da Morte, Galicia

Espacio natural de la Laguna y Dunas de Traba

Dada la riqueza natural de Galicia podemos encontrar lugares protegidos como las dunas, laguna y playa de Traba, una de las más extensas de Galicia con casi 3 kilómetros de longitud. Este ecosistema está compuesto por una laguna separada de la playa a través de una barrera de arena, teniendo de fondo y resguardando todo este ecosistema una cadena montañosa granítica conocida como Penedos de Traba.

Esta laguna de 800 metros de largo y 250 metros de ancho está rodeada por un espeso cañaveral que no nos permite verla con claridad. Todo el conjunto es un lugar privilegiado por la riqueza de su fauna y flora, pudiendo ver en la laguna patos, gaviotas, garzas y una gran variedad de aves límícolas.

Laguna y Playa de Traba, Laxe, Galicia

Dólmenes de Vimianzo

Galicia es tierra de dólmenes, así lo demuestra la cantidad de ellos que se encuentran repartidos por esta tierra mágica. Una de las zonas donde se halla una mayor concentración de estos monumentos megalíticos es en el concello de Vimianzo, algunos muy bien conservados, como este de Arca da Piosa, situado en el interior de un bosque de eucaliptos. Se estima que los dólmenes tienen una antigüedad de aproximadamente unos 5.000 años, siendo la mayoría de ellos utilizados como tumbas colectivas, aunque los expertos creen que estas formaciones rocosas también tenían otras funciones, como calendarios astronómicos o hasta incluso una especie de templos donde se realizaban ceremonias religiosas.

Dolmen Arca da Piosa, Vimianzo, Costa da Morte, Galicia
Dolmen Arca da Piosa

Faro de Cabo Vilán

Cabo Vilán es un lugar agreste y hermoso donde los fuertes vientos aquí predominantes forman en ocasiones impresionantes olas de más de 20 metros que chocan contras las rocas. En este paisaje de agua y piedra se alza sobre un promontorio rocoso de más de 100 metros el Faro Vilán, el primer faro eléctrico construido en España, allá por el año 1896. Hasta hace no mucho tiempo, el edificio que se encuentra separado del faro unos 50 metros y comunicado con él a través de un túnel, se encontraba habitado por fareros y sus familias.

Actualmente este edificio alberga el Centro de interpretación de los naufragios, faros y señales marítimas, donde podremos conocer de primera mano la historia de los faros de la Costa da Morte. Pero este no es el primer faro que estuvo funcionando aquí, ya que desde el año 1854 estuvo en funcionamiento el Faro Vello, un faro de vapor situado en una torre octogonal que actualmente se sigue conservando.

Faro de Cabo Vilán, Costa da Morte, Galicia

Cementerio de los Ingleses

La ruta del litoral de Camariñas, que parte desde el faro de Cabo Vilán, es un tramo espectacular que transcurre por una pista de tierra hasta Camelle, población donde vivío Manfred, una especie de ermitaño del siglo XX. Durante el recorrido iremos descubriendo un paisaje agreste con playas salvajes como la de Pedrosa, Balea, Reira o playa do Trece, en las que el océano Atlántico nos muestra impetuoso su fuerte oleaje. Pero un lugar en el que ha quedado impreso las fuertes tempestades de esta costa la encontramos en el Cementerio de los Ingleses, donde están enterrados los 142 cuerpos que se pudieron recuperar del naufragio del buque «HMS Serpent», acaecido el 10 de noviembre de 1890 en Punta do Boi.

Este buque partió del puerto inglés de Plymouth el 8 de noviembre de 1890 con destino a Sierra Leona para relevar a su gemelo, el «HMS Archer», y prestar servicio en las bases navales de Cabo de Buena Esperanza y las islas de Madeira y Acra. Pero el barco nunca llegó a su destino, ya que el 10 de noviembre, a las 22.30 horas, encallaba contra la Punta do Boi. De los 175 tripulantes que formaban esta expedición solo sobrevivieron los marineros Burton, Gould y Luxon.

Como recuerdo a estos tripulantes fallecidos se encuentran repartidos en la costa, junto al cementerio, multitud de pequeños montículos de piedra o milladoiros dejados por las gentes que han ido visitando este lugar, creando así un entorno emotivo y mágico.

Cementerio de los Ingleses, Costa da Morte, Galicia
Cementerio de los Ingleses

Santuario de la Virgen de la Barca

El Santuario de la Virgen de la Barca, en Muxía, está situado en un lugar que durante tiempo inmemorial ha sido considerado sagrado o mágico, de hecho, desde hace siglos, es tierra de paso de muchos peregrinos que desde Santiago de Compostela ponen rumbo hacía Finisterre. Según cuenta la leyenda, en este lugar se le apareció al Apóstol Santiago la Virgen montada en una barca para darle ánimos en su afán de cristianizar estas tierras del noroeste peninsular, de ahí el nombre del santuario.

El templo que vemos hoy en día fue construido en el año 1719 sobre un templo anterior de los siglos XIV y XV, aunque se sospecha que aquí ya existía una capilla románica de los siglos XI y XII. Este edificio es de estilo barroco y neoclásico, aunque sus dos torres son de época más reciente, pues datan de mediados de la segunda mitad del siglo XX. En el año 2013 el santuario se incendió a causa de un rayo que destruyó la cubierta y el interior, por lo que fue necesario unas obras de rehabilitación, abriéndose de nuevo al culto en el año 2015.

Santuario de la Virgen de A Barca, Muxia

Muxia también fue un lugar de ancestrales ritos paganos de origen celta, siendo elementos de culto el sol, el mar, las serpientes y las piedras. Algunas de las numerosas piedras que se encuentran en la costa de Muxia por su especial fisonomía fueron dadas al culto, llegando incluso hasta nuestros días. Una de ellas es la Pedra de Abalar, un megalito de 9 metros de largo que antiguamente se balanceaba creando un sonido ronco; otra es la Pedra dos Cadrís, una piedra en forma de riñón donde se encontró debajo de ella la imagen de la Virgen, y a la que se le atribuyen propiedades curativas de espalda. Además está la Pedra do Timón, cuya similitud con el timón de un barco está relaciona con la leyenda de que estas tres piedras son los restos de la barca donde viajaba la Virgen.

Pedra dos Cadrís, Muxia, Galicia
Pedra dos Cadrís

Playa do Lago, Muxia

La Playa do Lago ubicada entre Camariñas y Muxia es un verdadero paraíso natural de la Costa da Morte, una playa de arena fina formada en la desembocadura del río Lago, del que toma su nombre. Abrazada por un frondoso pinar esta playa de medio kilómetro de longitud nos lleva hasta el Faro do Lago, que sobre una franja de rocas hace de límite entre esta playa y la Playa de Barreía.

Playa de Lago, Muxía

Cabo Touriñán

A mitad de camino entre Muxia y Finisterre, en medio de un entorno inhóspito, el cabo Touriñán se adentra en el océano Atlántico convirtiendo a este cabo en el punto más occidental de la península, por detrás del Cabo da Roca, en Portugal. Esta especial fisonomía geográfica produce un hecho singular, pues a principios de primavera y finales de verano, podemos contemplar la última puesta de sol de Europa. Esto se debe a que el eje de rotación de la tierra varía su posición relativa con respecto al sol a lo largo de todo el año, momento en el que alcanza su mayor inclinación a partir del equinoccio de primavera, cuando el hemisferio norte del planeta recibe más luz solar que el hemisferio sur. Esta curiosidad solar se produce en otros cuatro puntos de Europa en diferentes meses del año, esos lugares son el Cabo da Roca y Sagres, en la costa portuguesa y cabo Nordkinn y Vardetangen, en la costa noruega.

Como cualquier cabo que se precie, Touriñán también cuenta con su faro, aunque en este caso se tendría que decir con sus faros. El más antiguo, construido en el año 1898, se encuentra situado en el techo de un pequeño edificio, ahora en desuso, y solo a unos metros del nuevo faro, puesto en funcionamiento en el año 1981, que con una altura de 11 metros tiene un alcance de luz mayor que su compañero.

Faro Touriñán

Cascada de Ézaro o cascada del río Xallas

A poco más de treinta minutos del Cabo Finisterre tenemos uno de los lugares más singulares no solo de Galicia, sino también de Europa, la cascada de Ézaro, una de las pocas que vierten sus aguas al mar. Situada en la desembocadura del río Xallas, este río se precipita en un salto de algo más de 40 metros tras recorrer una distancia de 64 kilómetros desde su nacimiento en el Monte Castelo. Pero este espectáculo no acaba aquí, a tan solo un kilómetro merece la pena acercarse al Mirador de Ézaro, desde donde obtendremos una panoramica excepcional de la desembocadura del río Xallas, del pueblo de Ézaro con su playa, el Monte Pindo e incluso en días despejados el Cabo Finisterre.


Si quieres disfrutar de la cascada de Ézaro iluminada puedes hacerlo de 23.00 a 00.00 las siguientes fechas: el 23 y 24 de junio; todos los sábados de julio y agosto y del 24 de julio al 14 de agosto todos los días; en septiembre los días 2,6 y 16 y Semana Santa.

Hórreo de Carnota

Uno de los elementos típicos que nos encontraremos en Galicia y que pueblan el paisaje allá donde vayamos son los hórreos, construcciones de piedra o madera elevados del suelo por medio de pilares que se utilizaban como almacén para guardar las espigas de los cereales y las mazorcas de maíz. Ya en época romana existían este tipo de construcciones y desde entonces han evolucionado en diferentes formas y tamaños, aunque hoy en día son utilizados más como ornamentación. Uno de ellos es el Hórreo de Carnota, uno de los más largos de toda Galicia junto con los Hórreos de Lira, Araño y el del Monasterio de San Juan de Poio. La longitud del Hórreo de Carnota, construido entre los años 1768 y 1783 es de 34,74 metros, y forma un fantástico conjunto arquitectónico con la iglesia de Santa Comba, construida en el año 1755 en estilo barroco.

Hórreo de Carnota, Galicia

Petroglifos de Laxe da Rodas, Muros

Uno de los misterios de Galicia, aparte de sus dólmenes, son la cantidad de petroglifos que se encuentran repartidos a lo largo de su geografía. Los petroglifos son grabados profundos hechos en la roca donde se representan figuras geométricas, antropomorfas y de animales, remontándose su origen posiblemente unos 10.000 años atrás. En Galicia las figuras más numerosas son las geométricas, las cuales tienen un gran significado simbólico.

Los petroglifos de Laxe da Rodas fueron descubiertos en el año 1956 por el etnógrafo Agustín González López, y según varios estudios parecen representar un calendario relacionado con el culto al sol. Se piensa que este culto es debido a las siete figuras circuliformes y al caballo solar que se encuentran grabados en la piedra. Este culto solar está muy extendido por el municipio de Muros, a los que pertenecen estos petroglifos situados entre las poblaciones de Louro y Taxe.

Petróglifos de Laxe da Rodas, Galicia

Completando este conjunto también se hallan dos símbolos espirales, cuya interpretación está abierta a numerosas conjeturas, pues este enigmático símbolo está representado en diferentes culturas de diferentes épocas. Lo que no cabe duda es que las espirales tuvieron que ser muy importantes en sus rituales, de hecho, la espiral es una constante en la naturaleza cuya forma se puede apreciar en los remolinos de agua, en las conchas de los caracoles y hasta en la forma de muchas plantas y flores. Incluso según ha ido avanzando el conocimiento humano, la forma de la espiral se ha encontrado tanto en las grandiosas galaxias como hasta en la estructura de nuestro propio ADN, patrones todos ellos regidos por la espiral áurea. Todo esto hace que este lugar esté lleno de magia y misterio, como muy bien expresó el descubridor de estas piedras, quién escribió las siguientes palabras:

En la alta Eiroa, en la era de las otras eras, laja solar, libro de la luna abierto, calendario de los mundos, almanaque remoto del universo

Petroglifos Laxe da Rodas

Cabo Finisterre

El final de esta ruta no podía ser otro que el Cabo Finisterre o «Finis terrae», nombre con el que denominaban a este lugar los romanos, pues consideraban que este era el fin del mundo. Se trata de un enclave de gran simbolismo, de hecho, se cree que aquí existía un santuario precristiano de origen celta conocido como el «ara solis» o el altar del sol. Este culto al sol tuvo su continuación con el cristinianismo, cuando los peregrinos, ya desde la Edad Media, acudían a este lugar mágico desde Santiago de Compostela para contemplar la puesta de sol, un rito cuyo simbolismo aludía a la muerte y la resurrección, cuando el sol se oculta en la línea del horizonte y vuelve a emerger a la mañana siguiente.

Han pasado varios siglos desde esas peregrinaciones medievales, pero hoy en día, con todos nuestros adelantos y conocimientos del mundo seguimos sintiendo aquí la misma sensación que aquellos antiguos peregrinos, pues cuando miramos en el horizonte ocultarse el sol aún nos sigue pareciendo que este lugar es el fin del mundo.

Atardecer en el Cabo Finisterre, Costa da Morte, Galicia

Si quieres conocer lo mejor de la Costa da Morte en un día, y no dispones de coche, te recomendamos realizar esta excursión guiada desde Santiago de Compostela. La visita incluye lugares como Muxia, Carnota, Finisterre o la cascada de Ézaro, entre otros.

ALOJAMIENTO EN LA COSTA DA MORTE

La casa rural Casal de Cereixo ha sido nuestro alojamiento durante estos tres días en los cuales hemos recorrido la Costa da Morte. Su excelente ubicación, a 5 kilómetros de la preciosa Playa do Lago y de muchos de los lugares que os proponemos en este post, nos ha permitido conocer bien toda la zona. Pero si necesitas información, Julián su propietario, es un muy bien conocedor de esta costa y prepara unas rutas donde incluye algún lugar sorpresa, que en nuestro caso nos encantó. La habitación de diseño rústico era muy acogedora y el desayuno completo, compuesto de productos naturales. En esta ocasión, para encontrar un buen precio en julio nosotros reservamos el hotel en esta web. que nos ha facilitado la búsqueda, y nos ha ofrecido el mejor precio.

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