La Selva Negra con sus espesos bosques, lagos y cascadas es conocida por su riqueza natural y paisajística, pero esta región de Alemania guarda más sorpresas, pues diseminados en su frondoso verdor se encuentran encantadores y pintorescos pueblos, muchos de ellos situados a orillas de lagos y ríos. Algunos de estos pueblos con sus coloridas casas de entramados de madera han sabido conservar sus costumbres y tradiciones, por lo que en esta ruta por los pueblos de la Selva Negra tendremos la simbiosis perfecta entre cultura y naturaleza.

Horb am Neckar

Este pintoresco pueblo situado a orillas del río Neckar aún conserva parte de su trazado medieval, un ejemplo de ello es la plaza del mercado donde se encuentra el ayuntamiento, edificio construido en el año 1765, cuya fachada está decorada con coloridas pinturas que representan diferentes escenas históricas de la ciudad. Un paseo por sus sinuosas calles nos llevarán hasta lo alto de la iglesia colegiata de Santa Cruz, donde se encuentra la conocida "Horber Madonna", una virgen de piedra caliza del siglo XV.

Horb am Neckar, Selva Negra

Calw

A orillas del río Nagold se encuentra la pequeña ciudad de Calw, histórica población cuyo origen se remonta al siglo XI, siendo además un foco importante de la reforma benedictina que se produjo en Alemania. Vestigio de esta época medieval son las ruinas del Monasterio de San Pedro y San Pablo (Kloster St. Peter und Paul), situado en Hirsau, a las afueras de la ciudad, cuya fundación se remonta al año 830. Paseando por sus calles y plazas apreciaremos sus bonitas casas con entramados de madera, además tendremos la posibilidad de visitar algunos de sus museos, entre los que se encuentra uno dedicado al escritor Hermann Hesse, hijo natal de esta ciudad. En este museo hallaremos la colección más completa de las obras de este escritor galardonado con el Premio Nobel en 1946. Hermann Hesse nació en Calw en el año 1877, y es conocido por sus novelas reflexivas como Demian (1919), el lobo estepario (1927) y el juego de los abalorios (1943), las cuales inspiraron a muchas personas.

Calw, Selva Negra, alemania

Bad Liebenzell

Esta preciosa ruta por el valle del río Nagold nos llevará a conocer algunas ciudades balneario como Bad Liebenzell, muy conocida por sus aguas termales. Entre sus monumentos podemos visitar la iglesia parroquial construida en el año 1785, el antiguo ayuntamiento del año 1533, y resaltando en un altozano el castillo de los condes de principios del siglo XII, desde donde se obtienen unas magníficas vistas del pueblo y del valle.

Bad Liebenzell, Selva Negra, Alemania

Altensteig

Siguiendo el curso del río Nagold nos acercamos hasta el pueblo de Altensteig, cuyas casas diseminadas por el extenso valle de colinas verdes recrean una imagen idílica, como si se tratase de un pueblo sacado de un cuento. Este pueblo está incluido en una ruta conocida como "Deutsche Fachwerkstrabe", la ruta alemana de la arquitectura de entramados de madera, encontrándose entre sus edificios una preciosa casa de pequeñas ventanas con travesaños típica de la Selva Negra, una de las más antiguas de la ciudad construida en el año 1459.

Altensteig, Selva Negra, Alemania

Forbach

Rodeado por el frondoso bosque de la Selva Negra, el pueblo de Forbach se asienta a orillas del río Murg, destacando de entre sus casas las dos torres de la iglesia de St. Johannes. Pero este templo no es lo único que podemos visitar en Forbach, ya que una de las imágenes más representativas de esta población es su singular puente de madera cubierto sobre el río Murg, uno de los pocos de esta clase que se pueden ver en Europa.

Forbach, Selva Negra, Alemania

Freudenstadt

La ciudad balneario de Freudenstadt es uno de los destinos turísticos preferidos de la Selva Negra, muy conocida porque posee la Plaza del mercado más grande de Alemania. Esta plaza cuadrada de casi 5 hectáreas se divide en dos partes, donde se reúnen muchos de los edificios históricos de la ciudad, como la iglesia evangélica del siglo XVIII, además de preciosas casas típicas con soportales y fuentes de todos los estilos y formas.

Freudenstadt, Selva Negra, Alemania

Sasbachwalden

Ubicado en una ladera del monte Hornisgrinde, se dice del pueblo de Sasbachwalden que es uno de los más bonitos de la Selva Negra. Y no es de extrañar, sus típicas casas con entramados de madera adornadas con flores salpican el valle como si estuviéramos visualizando la obra de un pintor plasmado en su lienzo. Merece la pena visitar el molino Straubenhöf que acoge un museo sobre la historia del pueblo y lleva en funcionamiento desde el año 1789; la granja Schalafen que se remonta al año 1665 donde se puede probar los vinos y licores de la zona, y por último acercarse a la cascada Gaishöll, de que ya os hablamos en este artículo "la Selva Negra, paraíso de lagos y cascadas".

Sasbachwalden, Selva Negra, Alemania

Oberkirch

A la entrada del valle de Renchtal, entre viñedos y huertos, se encuentra la bonita población de Oberkirch, cuya tradición vinícola está sustentada por sus 891 destilerías, siendo reconocidos sus caldos como productos de primera calidad en Alemania. Si paseamos por algunas de sus calles nos encontraremos con bonitas estampas formadas por casas decoradas con entramados de madera junto con pequeños canales que en época primaveral se adornan con coloridas flores. Por encima de la ciudad se encuentran las ruinas del castillo Schauenburg del siglo XI, desde el cual se tienen unas magníficas vistas de la ciudad.

Oberkrich, Selva Negra, Alemania

Gengenbach

Si hay un pueblo del que puede decirse que parece sacado de un cuento, ese es Gengenbach. Sus coloridas casas con entramados de madera, sus calles empedradas y sus balcones repletos de flores dan fe de ello. Además, este encantador pueblo guarda algunas sorpresas más, como por ejemplo la Torre Kinzig, una de las puertas de entrada a la ciudad o el Rathaus, ayuntamiento del siglo XVIII cuya fachada imita un calendario de adviento con sus 24 ventanas, las cuales se van abriendo a medida que se acerca la nochebuena. También es muy recomendable visitar la iglesia barroca de Santa María, cuyo interior nos sorprenderá por su gran colorido.

Gengenbach, Selva Negra, Alemania

Triberg

El pueblo de Triberg es conocido por dos razones, una por estar junto a una de las cascadas más altas de Alemania, y la otra por contar con el Reloj de Cuco más grande del Mundo. De hecho, en la Selva Negra, desde mediados del siglo XVIII hay una gran tradición en la fabricación de este tipo de relojes, aunque los primeros relojes de cuco tienen su origen en la ciudad de Augsburgo, allá en el año 1629. En este pequeño pueblo encontraremos muchas referencias a ellos, sobre todo en una tienda cuya decoración no nos pasará desapercibida por su curioso reloj de cuco en funcionamiento. Las espectaculares cascadas de Triberg y el frondoso bosque que las rodea, junto con este pequeño pueblo de relojes de cuco a orillas del río Gutach, forma una de las estampas más bellas de la Selva Negra.

Triberg, Selva Negra, Alemania

Haslach

En el valle del río Kinzig, afluente del Rhin, se halla el pequeño y coqueto pueblo de Haslach con sus típicas casas de tejados a dos aguas y fachadas decoradas con dibujos. Mientras recorremos sus pintorescas calles y plazas nos sorprenderemos con la originalidad de sus fuentes y esculturas de bronce. Un aliciente más de esta población es la visita al monasterio de los capuchinos, edificio construido entre los años 1630 y 1632 en estilo barroco.

Haslach, Selva Negra, Alemania

Zell Am Harmersbach

La villa histórica de Zell Am Harmersbach destaca por sus pintorescas callejuelas y edificios medievales muy bien conservados, además de rincones como la fuente de los locos ubicada en la calle principal. En este pueblo se pueden visitar varios lugares que dan testimonio de la cultura e historia de esta región, como por ejemplo el museo de la torre de la Cigüeña (Storchenturm Museum), símbolo de la ciudad, donde se disfruta de preciosas vistas, además de albergar un museo con historia de la región.

Zell Am Harmersbach, Selva Negra, Alemania

Schiltach

Entre la confluencia de los ríos Kinzig y Schiltach, en un bello paisaje de bosques y montañas, se halla este encantador pueblo de casas con entramados de madera de los siglos XVI y XIX, donde se ha conservado excelentemente su casco histórico medieval. En su plaza principal o Marktplatz, de fisonomía triangular y algo inclinada, podemos conocer algo de la historia de Schiltach a través de los dibujos que se encuentran pintados en la fachada del Rathaus o ayuntamiento.

Schiltach, Selva Negra, Alemania

Donaueschingen

Esta ciudad situada al sur de la Selva Negra es conocida por que en ella se encuentra la Fuente del Danubio (Donauquelle), lugar donde nace este gran río, de hecho, Donau significa Danubio. El manantial situado en los jardines del palacio Furstenberg está rodeado por una cuenca redonda de piedra decorada con una escultura realizada en el siglo XIX. Pero para los habitantes de esta ciudad el verdadero manantial y nacimiento del Danubio es el Donaubach, ubicado en la periferia de la ciudad, donde se unen los ríos Brigach y Breg. El trazado urbanístico de Donaueschingen mezcla edificios antiguos y nuevos, entre los que encontraremos el Museo Biedermann de arte moderno, la iglesia barroca de Sankt Johannm, el ayuntamiento con la fuente de los músicos, y en el centro de la ciudad edificios con elementos de Art Nouveau.

Donaueschingen, Selva Negra, Alemania

Mapa de los pueblos de la Selva Negra