Desde el singular pueblo de Alquézar, en la provincia de Huesca, parte una sorprendente ruta circular que a través de unas pasarelas nos adentran en el Barranco de la Fuente hasta el tramo final del Cañón del río Vero. Un paraje extraordinario de grandes paredes verticales de piedra caliza donde además se hallan numerosos abrigos y cuevas, confiriéndole a este rincón de la Sierra de Guara un gran valor natural.

Pasarelas del río Vero, Alquezar, Aragón

Ruta circular de las pasarelas del río Vero

El inicio de la ruta que nos conduce por el Barranco de la Fuente hasta el cauce del río Vero se encuentra en la Plaza Mayor de Alquézar. Una vez aquí se continúa por la calle de la izquierda, como si fuéramos a la colegiata, y descendemos por el primer desvió a la izquierda a través de escaleras y pasarelas de madera encajonadas en una estrecha garganta junto a la Peña Castibián. No tiene pérdida, ya que está señalizado con unas marcas amarillas y blancas (S4. PR), dejando a nuestra derecha la impresionante vista de la Colegiata de Santa María la Mayor situada en lo alto de la roca.

Barranco de la Fuente, Pasarelas del río Vero, Alquezar, Aragón

El descenso por el Barranco de la Fuente nos deja en poco tiempo en un cruce de caminos, aunque la ruta continúa paralela al río Vero dirección a la central hidroeléctrica, merece la pena desviarse unos metros para visitar la Cueva de Picamartillo. Aquí el agua ha excavando esta cueva situada en la desembocadura del Barranco de la Fuente, en el margen izquierdo del río Vero. No tiene mucha profundidad pero le da un encanto especial a esta parte del cañón.

Cueva de Picamartillo, Pasarelas del río Vero, Alquezar, Aragón

En este punto tenemos dos opciones, alargar la ruta haciendo una excursión acuática remontando el río hasta el Puente de Villacantal, o darnos la vuelta, y continuar hacia la antigua presa de la central hidroeléctrica por las pasarelas del río Vero. Nosotros decidimos primero ir al puente remontando el cauce del río, una experiencia refrescante y un aliciente más para añadir a esta ruta, donde nos podremos bañar en algunas de las badinas de aguas azul turquesa que nos iremos encontrando a lo largo del recorrido.

Barranco de la Fuente del río Vero, Aragón

Barranco de la Fuente del río Vero, Aragón
Badina de aguas cristalinas en el río Vero
El Puente de Villacantal se encuentra en un singular entorno encajonado entre impresionantes paredes a la salida del Cañón del Vero y, aunque se dice que es de origen romano, en realidad fue construido en el siglo XVI. Este puente tiene ciertas peculiaridades que le diferencian del resto de puentes de la Comarca del Somontano, como su planta acodada en ángulo y sus dos ojos o arcos. Aunque esta no es la única vía de acceso para llegar a este puente, nos parece la más sencilla y cómoda, ya que la otra ruta que parte desde Alquézar nos hace descender por un terreno pedregoso desde lo alto del barranco hasta el río.

Puente de Villacantal en el río Vero, Aragón
Puente de Villacantal
Desandando lo andando, volvemos nuevamente a la Cueva de Picamartillo, donde tomamos el camino que nos conduce hasta las pasarelas metálicas suspendidas en la pared rocosa del cañón, las cuales transcurren río abajo hasta llegar al Salto de agua de la antigua central hidroeléctrica de Alquézar.

Pasarelas del río Vero, Alquezar, Aragón

El cauce del río a su paso por Alquézar fue aprovechado antiguamente con la construcción de molinos y presas, utilizando sus aguas como fuerza hidráulica desde época medieval. En el año 1909, esta presa en la que nos encontramos, fue reconstruida con cemento para llevar el agua embalsamada hasta las turbinas de una pequeña central hidroeléctrica, acondicionada en un antiguo molino harinero. Con el transcurrir de los años algunos elementos de la central se quedaron obsoletos, por lo que en el año 2009 se decidió utilizar este edificio como centro de interpretación del río Vero.

Presa de la central hidroeléctrica de Alquezar, Aragón

Hasta hace muy poco el edificio de la central hidroeléctrica marcaba el final de esta ruta, pero desde Mayo de 2016 este recorrido se prolongó con la apertura de un nuevo tramo de pasarelas de 225 metros que llega casi hasta el puente de Fuendebaños. Estas pasarelas están suspendidas a una mayor altura que las del tramo más antiguo, lo que nos da una perspectiva diferente del cañón del río Vero.

Pasarelas del río Vero, Alquézar, Aragón

La ruta culmina en el mirador del Vero, instalado sobre un promontorio rocoso desde donde se obtienen unas magníficas vistas panorámicas de todo este entorno natural, con el pueblo de Alquézar de fondo. En esta enrevesada orografía también podemos ver la importancia que tiene el cultivo en este lugar, ya que hay grandes extensiones de olivos, vides y almendros.

Mirador del Vero, Alquézar, Aragón
Mirador del río Vero

Vistas de Alquezar desde el mirador del Vero, Aragón
Vistas de las pasarelas del río Vero con el pueblo de Alquézar
Antes de regresar a Alquézar visitamos el Puente de Fuendebaños, situado a 200 metros del mirador, al cual llegamos por un sendero de tierra que desciende hasta el cauce del río. Este puente fue construido en el siglo X y fue utilizado para llevar los cargamentos de cereal a uno de los molinos harineros, situado a escasos metros de este puente. Para regresar a Alquézar volvemos nuevamente al mirador para tomar el Camino Natural de Somontano, que a través de un sendero escalonado rodeado de olivos nos lleva de vuelta a la preciosa villa de Alquézar.

Puente de Fuendebaños, Alquézar


Ruta por las pasarelas del río Vero

Inicio de la ruta: Junto a la Plaza Mayor (Alquézar)
Distancia: 4 kilómetros
Dificultad: baja
Desnivel: 230 metros
Tipo: circular
Tiempo estimado: Aproximadamente 2-3 horas
Señalización: muy bien señalizado con paneles
Imprescindible: Llevar escarpines si hacéis el tramo acuático hasta el puente de Villacantal

¿Buscas alojamiento en Alquézar?

En esta zona de la Sierra de Guara la mayoría de los pueblos cuentan con hoteles y casas rurales, por lo que no tendrás problema en encontrar alojamiento, como por ejemplo el Hotel Lagar del Vero, situado en el precioso pueblo de la Huerta de Vero, y a tan solo 6,5 kilómetros de Alquézar. Pero si estas buscando alojamiento en Alquézar te recomendamos el Hotel Santa María. Está situado en un lugar privilegiado con vistas al cañón del río Vero, y ocupa un edificio de piedra y madera de estilo mudéjar. En ambos hoteles el desayuno está incluido en el precio de la habitación.