A orillas del mar Mediterráneo, en la costa levantina se encuentra la población de Peníscola, la cual se abre al mar a través de su bonito paseo marítimo uniéndose al casco antiguo, recinto amurallado donde sus casas blancas se apiñan alrededor del Castillo del Papa Luna. El casco antiguo se encuentra situado sobre una pequeña península que antiguamente se encontraba ligada a la costa por un pequeño hilo de tierra, llegando a convertirse en una isla en las crecidas del mar.

Peníscola, Castellón

Entramos al casco antiguo a través del Portal Fosc, única puerta de acceso que existía en el siglo XVI para entrar a la antigua Peñíscola.

Portal Fosc o Puerta de Felipe II, Peníscola, Castellón

El Papa Luna y sus misterios

La historia del casco antiguo de Peníscola está ligada a uno de los personajes más enigmáticos de España, se trata del Papa Benedicto XIII más conocido como Papa Luna. Un hombre bueno y firme en sus convicciones que en su momento criticó los abusos y desmanes de una iglesia que se decantaba más por lo material que por lo espiritual, convirtiéndose en un personaje incómodo.

Al Papa Luna le tocó vivir uno de los momentos de más incertidumbre de la iglesia, ya que se produjo el conocido como "Cisma de Occidente" (1378-1417), un periodo en el que la iglesia católica llegó a tener hasta tres papas. Esta división se originó por las diferencias que había entre los cardenales franceses e italianos, llegándose a establecer un doble papado, uno en Roma y otro en Avignon. La confusión creada por el cisma hizo que la cristiandad se decantase por uno de los papados, ya sea al lado de Urbano VI, papa de Roma o Clemente VI, papa de Avignon.

Años más tarde con el papado de Gregorio XII en Roma y el papado de Pedro de Luna como Benedicto XIII en Avignon, se tomó la decisión de celebrar un concilio para poner fin al cisma. El concilio celebrado en Pisa en el año 1409 declaró depuestos a los dos pontífices, eligiendo a un nuevo papa, Alejandro V. Esta elección lejos de remediar el problema no hizo más que complicarlo, ya que los papas de Roma y Avignon no aceptaron la abdicación, con lo que la cristiandad ya no solo estaba dividida en dos papados, sino en tres.

Ante esta disyuntiva el Papa Luna pretendió quedar como único papa, alegando haber sido elegido antes del cisma, pero no le valió otra cosa que ser depuesto de su cargo, siendo elegido el cardenal Otón Colonna como nuevo y único papa en Roma en el año 1417, acabando así con el Cisma de Occidente.

Escultura del Papa Luna, Peñíscola, Castellón
Figura en bronce del Papa Luna realizada en el año 2007 por el escultor Sergio Blanco
Este hecho hizo que el Papa Luna se retirase al Castillo templario de Peñíscola, decidiendo establecer la Sede Papal en este lugar. Por esta decisión la curia vaticana le consideró un antipapa, además de hereje, siendo aquí donde se forjaría parte de su leyenda.

Este hombre culto y gran orador que llegó a estudiar Teología reunió en el castillo una gran cantidad de libros de diferentes temáticas, tanto ortodoxos como heterodoxos, donde se podían encontrar obras de Ovidio, Averroes, Santo Tomás y Séneca entre otros filósofos, creando una gran biblioteca.

Los lugareños del pueblo le apreciaban por su gran sabiduría y bondad, los cuales le atribuían varios milagros, ya que según cuenta la leyenda era capaz de aplacar tormentas, además de realizar formulas mágicas, como la conocida "Tisana del Papa Luna". Un compuesto hecho de hierbas con grandes poderes curativos que aún hoy se puede probar en Peñíscola.

También cuenta la leyenda que el Papa Luna construyó en una sola noche una escalera que iba hasta el mar, trabajo por el cual llegó a perder su anillo papal, y que aún no ha sido encontrado. Al igual que no ha sido encontrado el Códice Imperial, un enigmático pergamino escrito por el emperador Constantino y que desapareció tras la muerte del Papa Luna, sumándole más leyendas, si cabe, a este enigmático personaje, además de al castillo de Peñíscola que visitaremos a continuación.

El castillo del Papa Luna

Nos encontramos a las puertas del castillo donde habitó el Papa Luna, construcción realizada por los templarios entre los años 1294 y 1307 en un lugar que ellos consideraban un centro de energía, ya que debajo del castillo se encuentra una gran galería donde se cuela el agua del mar, creando una energía acústica especial.

La puerta de acceso de la fachada principal está formada por un arco de medio punto, y encima de ella se encuentra una ventana gótica de tres puntas.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón
Fachada Principal
Al entrar al castillo accedemos a una amplia sala rectangular de techo abovedado en el que se expone pequeñas exposiciones temporales, y que antiguamente eran las cabellerizas.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón
Sala de exposiciones y antiguas caballerizas
Nada más salir de la sala de exposiciones se encuentran unas escaleras que conducen hasta el patio o plaza del castillo, la cual se encuentra cerrada por tres de sus lados por la iglesia, el salón gótico, y la torre o Palacio Pontificio, donde se encontraban las antiguas dependencias del Papa Luna.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón

La iglesia está formada por una amplia sala rectangular con bóveda de medio cañón, culminado por un ábside semicircular. Antiguamente esta pequeña iglesia sirvió como capilla a los monjes templarios, pasando a servir durante la estancia del Papa Luna como basílica pontifical.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón

Desde el patio subimos por unas escaleras hasta la torre o Palacio Pontificio, la cual está dividida en tres plantas en las que se hallan diversas estancias con estilos arquitectónicos que van desde el románico primitivo al gótico.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón

En la planta inferior se encuentran tres estancias, siendo una de ellas la antigua biblioteca del castillo, en la cual el Papa Luna llegó a reunir más de dos mil volúmenes, que tras su muerte y con el tiempo fueron repartidos a la biblioteca vaticana, a la de Foix, y a la de París.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón
Estancias del Palacio Pontificio
Desde lo alto de la torre se divisa parte del casco antiguo de Peñíscola junto al faro, espectadores de la lejana línea del horizonte donde parecen juntarse el cielo y el mar.

Faro de Peñíscola, Castellón

Justo enfrente de la torre del Palacio Pontificio y al lado de la entrada a la iglesia se encuentran las escaleras que dan acceso a una muralla almenada que sirve de mirador, y desde el cual se obtienen unas vistas excelentes tanto de la playa norte como de la playa sur.

Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón
Escalera de acceso al mirador
Antes de subir a la torre almenada se encuentra otro pequeño mirador desde el cual se ve el bonito jardín del castillo. Se trata de un parque botánico formado por palmeras, olivos, lavandas, y flora autóctona del cercano Parque Natural de la Sierra de Irta. Desde este pequeño mirador también se tiene una impresionante vista de la bahía de Peñíscola.

Jardín del castillo, Peñícola, Castellón

Vistas desde el Castillo del Papa Luna, Playa norte de Peníscola, Castellón
Playa Norte de Peñíscola
Vistas de la playas sur y norte
Vistas desde el Castillo del Papa Luna, Peníscola, Castellón
Playa sur de Peñíscola
Visita del castillo: El castillo abre todos los días de 10.30 a 17.30 en horario de invierno (16-Octubre - Abril) y de 9.30 a 21.30 en verano (Abril - 16-Octubre). Cierra el 1 y 6 de enero, el 9 de septiembre, el 9 de octubre y el 25 de diciembre.
Precio: 3,50€ adultos; Mayores de 60 años 2,50€


El Casco antiguo de Peñíscola

Pegado al castillo y muy cerca de la estatua del Papa Luna se encuentra la Ermita de la virgen de la Ermitana, templo construido a principios del siglo XVIII en estilo barroco. Esta iglesia se construyó en el mismo sitio donde se encontraba una pequeña ermita que era venerada desde los primeros años del cristianismo.


Recorremos las entramadas callejuelas del casco antiguo de Peñíscola, encontrándonos con la iglesia de Santa María, templo que también tiene relación con el Papa Luna, ya que en su interior se conservan tres reliquias de este enigmático personaje. Estas tres reliquias están constituidas por el cáliz, que el Papa Luna utilizaba en sus misas, la cruz de cristal de roca, que la ciudad de Valencia le mandó como regalo, y un reliquario del Lignum Crucis, el cual contiene una partícula de la cruz de Jesús.

Esta iglesia es originaria del siglo XIII y en ella se reflejan varios estilos arquitectónicos, como el románico, el gótico, y el neoclásico, fruto de las diferentes reconstrucciones que en ella se realizaron.

Iglesia parroquial de Santa María, Peñíscola, Castellón

Las estrechas calles del casco antiguo tienen un encanto especial, en la cuales te envuelve el silencio y la tranquilad.


Uno de los edificios más característicos que se encuentran entre estas calles es el conocido como La casa de las Conchas, cuya fachada está totalmente cubierta de conchas que se comenzaron a poner en la década de los cincuenta por un matrimonio afincado en el lugar, haciendo que este edificio sea uno de los más singulares de toda Peñíscola.

La casa de las conchas, Peñíscola, Castellón

Muy cerca de la Casa de las Conchas se encuentra El Bufador, un túnel natural que perfora la roca en la que se asienta el pueblo y que comunica con el mar. En los días de temporal el agua brota con inusitada fuerza por este orificio rocoso produciendo un gran estruendo.

El bufador, Peñíscola, Castellón

Después de recorrer el casco antiguo de Peñíscola no hay nada mejor en en este día tan soleado que pasear por el paseo marítimo y disfrutar de esta maravillosa playa de arenas doradas y aguas color turquesa, un bello enclave de la Costa Azahar que nunca olvidaremos.

Peníscola, Castellón

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