Dicen que la fe mueve montañas, y la prueba de ello se encuentra en el pueblo de Mejorada del Campo, a 20 kilómetros de Madrid, ya que desde hace casi 50 años se está construyendo una increíble obra, se trata de la Catedral de Justo, el protagonista de esta extraordinaria historia.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

Justo Gallego Martínez nacido en Mejorada del Campo en el año 1925 sintió desde muy joven una profunda fe cristiana, por ello, a la edad de 27 años inició una vida monástica en el monasterio de Santa María de la Huerta (Soria), de donde fue expulsado años después al enfermar de tuberculosis por miedo al contagio al resto de la comunidad. Al poco tiempo se curó de la enfermedad, por lo cual agradecido a Dios y a la Virgen decidió construir una catedral en su pueblo natal, en un terreno de labranza propiedad de su familia, corría el año 1961.

Poco a poco valiéndose del patrimonio familiar del que disponía fue levantando el templo, todo ello sin planos ya que todo está en la cabeza de Justo Gallego. Lo más sorprendente de este hombre es que no es arquitecto ni albañil, inspirándose solamente en distintos libros sobre catedrales para construir esta increíble obra. Desde entonces Justo Gallego todos los días desde que despunta el alba hasta el atardecer trabaja en su gran obra, sólo ayudado exporádicamente por algunas personas, muchas de ellas venidas de otros países.


La catedral hasta ahora mide 35 metros de altura y cuenta con todos los elementos de una catedral clásica, con su cripta, claustro, escalinata, arcadas y pórticos. Esta gran obra está construida con materiales donados por empresas y particulares, la mayor parte de ellos materiales de construcción reciclados.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

Nos sorprende al entrar en la catedral verle trabajar, ya que a sus 89 años se mueve con una gran ligereza, sólo ayudado por un joven rumano que trabaja con él a cambio simplemente de un plato de comida y alguna que otra pequeña ayuda económica.

El interior del templo es una gran planta de tres naves, siendo la central más ancha, siguiendo el esquema básico de las catedrales, todas ellas cubiertas por bóvedas de medio cañón. La nave central tiene un triforio y una tribuna, y en la cabecera se organiza un gran ábside donde se encuentra el altar, todo ello iluminado por unas coloridas vidrieras que junto a los murales, obra del pintor Carlos Romano Silveira, hacen un conjunto formidable.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

Alzamos la vista y contemplamos la gran cúpula, impresiona y sobrecoge al observarla, ya que fue levantada por una sola persona y sin ayuda.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

A la cripta se accede desde la nave central y desde el patio a través de una puerta lateral. Sorprende esta estancia, ya que con ella el edificio tiene tres niveles, desde luego un trabajo encomiable de Justo Gallego por la dificultad que supone.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

El patio interior o claustro está compuesto de trozos de ladrillos, hormigón, alambres y hierros. Todos estos materiales dispuestos en diferentes formas han creado este magnífico patio, parece mentira que todo esto lo haya realizado una sola persona. La arquitectura del patio a mi personalmente me recuerda mucho al estilo arquitectónico de Gaudí, desde luego para mi Justo Gallego es un genio.

Catedral de Justo Gallego, Mejorada del Campo (Madrid)

Durante nuestro recorrido por el interior de la catedral nos encontramos con Justo Gallego. Le comentamos que nos parece increíble todo lo que está haciendo, y él nos contesta que se inspira en la obra de Dios, diciéndonos en realidad que esto no tiene gran mérito. Yo le contesto que es demasiado modesto y el me responde sabiamente: "La modestia, esa es desde luego la virtud a la que yo siempre aspiro".