En el sur de Francia existen dos ciudades en las que aún se conservan vestigios de la civilización romana. Hagamos un viaje al pasado visitando los monumentos romanos tan bien conservados en las ciudades de Arlés, en la región de la Provenza y Nimes en la región de languedoc-Rosellón, empezando nuestra visita por esta última.

Nimes, ciudad de arte e historia

En sus orígenes fue un asentamiento galo, pero en el año 120 y 117 a.C. fue ocupada por los romanos, convirtiéndose hacia el año 50 a.C. en una colonia, aunque la colonia como tal no se terminó de organizar hasta el año 27 a.C.

El primer monumento romano que visitamos es La Maison Carrée, un templo construido en el año 16 a.C. en época de Augusto. El templo se alza sobre un gran podio y una escalera central da acceso a la fachada desde el foro. Es un edificio de mármol de estilo corintio con seis columnas en la parte frontal, y diez columnas en los laterales, de las cuales ocho de ellas están integradas en los muros.

La Maison Carrée, Nimes, Francia

* Se puede visitar todos los días de 10.00 a 13.00 y de 14.00 a 18.00 los meses de Enero a Octubre, y los meses de Noviembre y Diciembre de 9.30 a 17.00. El precio de la entrada es de 4,80€

Pasamos por el paseo de Víctor Hugo donde se encuentra la iglesia neobizantina de San Pablo.

la iglesia neobizantina de San Pablo, Nimes, Francia
Iglesia de San Pablo
El otro gran monumento romano es el anfiteatro, construido a finales del siglo I. A lo largo de la historia en el anfiteatro se realizaron numerosas reformas interiores, ya que los vizcondes de Nimes construyeron su palacio-fortaleza dentro de este recinto. Este anfiteatro es el mejor conservado del mundo, cuya visita te transporta inmediatamente a la época romana.

El anfiteatro de Nimes, Francia

Anfiteatro de Nimes, Francia

Posteriormente un pequeño barrio fue erigido en su interior, el cual contaba con unas cien viviendas y dos capillas. Estas edificaciones permanecieron hasta el siglo XVIII, la cuales fueron eliminadas poco tiempo después para devolverle el aspecto original al anfiteatro.

Anfiteatro de Nimes, Francia

* Se puede visitar todos los días de 9.30 a 17.00 los meses de Enero, Febrero, Noviembre y Diciembre. De 9.00 a 18.00 Marzo y Octubre. De 9.00 a 18.30 Abril, Mayo y Septiembre. Junio de 9.00 a 19.00. Julio y Agosto de 9.00 a 20.00. El precio de la entrada es de 11,50€.

Nimes cuenta con varios templos de bella factura, como son la iglesia de Santa Perpetua y Felicidad, magnífico edificio de estilo bizantino, y la Catedral de Notre-Dame y Saint Castor, construida en el siglo XI en estilo románico, aunque posteriormente tras varias reformas adquirió elementos de estilo gótico.

Iglesia de Santa Perpetua y Felicidad. Catedral de Notre-Dame y Saint Castor en Nimes, Francia
Iglesia de Santa Perpetua y Felicidad                         Catedral de Notre-Dame y Saint Castor
Para finalizar nuestro recorrido por la histórica ciudad de Nimes nos acercamos a la Plaza Gabriel Peri, donde se encuentra la iglesia de San Baudilio, hermoso templo construido entre los años 1867 y 1877 en estilo neogótico.

Iglesia de San Baudillo, Nimes, Francia

Antes de llegar a la ciudad de Avignon paramos para visitar otro de los vestigios romanos que se encuentran en Francia, nos referimos al Pont Du Gard, un antiguo acueducto romano situado junto al pueblo de Remoulins, cuyos arcos de piedra cruzan el río Gardon. Se creyó durante mucho tiempo que fue construido alrededor del año 19 a.C., sin embargo las excavaciones recientes sugieren que se realizó en el siglo I.

Fue diseñado para llevar el agua a través del pequeño valle del Gardon, y lo que queda hoy en día es sólo una pequeña parte, ya que el acueducto en su origen tenía una extensión de 50 kilómetros. Esta colosal obra llevaba el agua desde los nacimientos cercanos a Uzés hasta la ciudad romana de Nemausus (actual Nimes).

Pont Du Gard, Remoulins, Francia

A partir del siglo IV se empezó a descuidar su mantenimiento y los sedimentos empezaron a obstruir el conducto, haciendo que en el siglo IX quedara inservible. Es por esto por lo que la gente comenzara a utilizar sus piedras para sus propios propósitos. Sin embargo, la mayor parte del Pont Du Gard permanece intacto, ya que el acueducto fue restaurado en el siglo XVIII, pues para entonces era un reclamo turístico, realizándose nuevas restauraciones a mediados del siglo XIX.

Pont Du Gard, Remoulins, Francia

Otras construcciones de época romana se encuentran en la bella e histórica villa de Arles, pero antes visitaremos la ciudad de Avignon, ya en la región de la Provenza, la cual ha conservado muy pocos vestigios de época romana, pero Avignon tiene un interesante Patrimonio Histórico de época Medieval que visitaremos a continuación.

Avignon y el Palacio de los Papas

La ciudad de Avignon fue residencia de los Papas en el año 1309, cuando esta población se encontraba bajo el gobierno de los reyes de Sicilia, pertenecientes a la Casa de Anjou. En el año 1348 el papa Clemente VI compró una residencia a la reina Juana I de Sicilia, permaneciendo Avignon como propiedad papal hasta el año 1791.

El primer templo que nos encontramos paseando por las calles de Avignon es la bonita iglesia gótica de Saint-Pierre, construida en el año 1385, aunque en los siguientes años fue reconstruida en varias ocasiones, añadiendo elementos nuevos, como el ábside y el campanario, construidos en el año 1496 por Blaise Lécuyer.

iglesia gótica de Saint-Pierre, Avignon, Francia
Iglesia de Saint-Pierre
Siguiendo nuestro recorrido por la calles de Avignon llegamos a la iglesia de Saint-Didier, templo originario del siglo VII que fue reconstruido desde el año 1356 hasta el año 1359 por el arquitecto Jacques Alasaud, el cual empleó el estilo gótico como diseño arquitectónico.

Iglesia de Saint-Didier, Avignon, Francia

Pero Avignon es conocido por el magnífico Palacio de los Papas, el cual divisamos desde la orilla del caudaloso río Ródano junto con el puente de Saint Benézet, nombre de un joven pastor del que según cuenta la leyenda fue el artífice de la construcción de este puente, el cual levantó piedra a piedra con sus propias manos, todo ello gracias a una milagrosa fuerza celestial.

Sea leyenda o no, la construcción de este puente se inició en el año 1177 y se terminó a principios del año 1185. Este puente llegó a tener hasta 22 arcos, los cuales llegaron a tener una longitud de 900 metros, aunque tiempo más tarde, en el año 1226, fue demolido casi completamente. Años más tarde fue reconstruido parcialmente, quedando los cuatros arcos que podemos ver actualmente.

Palacio de los Papas, Avignon, Francia

El Palacio Papal es uno de los edificios góticos más grandes de Europa, y está formado por el Petit Palais, la catedral y el puente de Saint Benézet sobre el río Ródano. El palacio se empezó a construir en el año 1334, construyéndose en dos fases principales con dos segmentos distintos, conocidos por el Palais Vieux (palacio antiguo) de Benedicto XII y Palais Neuf (palacio nuevo) de Clemente VI. Lo decoraron lujosamente artistas de la época como Simone Martini y Matteo Giovanetti.

Palacio de los Papas, Avignon, Francia

El palacio antiguo fue construido por el arquitecto Pierre Poisson de Mirepoix por encargo del papa Benedicto XII. Este papa hizo demoler el anterior palacio episcopal reemplazándolo por un edificio mucho más grande centrado en un claustro. Sus cuatro alas están flanqueadas por altas torres.

Palacio de los Papas, Avignon, Francia

Con los papas clemente VI, Inocencio VI y Urbano V, el edificio fue ampliándose para formar lo que hoy es conocido como el palacio nuevo. Clemente VI encargó a Jean de Louvres que construyera una nueva torre y edificios auxiliares, incluyendo una gran capilla de 52 metros de largo. Otras dos torres se construyeron con Inocencio VI. Urbano V acabó el patio principal, con ulteriores edificios encerrándolo.

Palacio de los Papas, Avignon, Francia

* El precio para visitar el Palacio de los Papas es de 11€,  y la visita al puente de Saint Benézet es de 5€. La entrada conjunta de Palacio + Puente es de 13,50€. Abre todos los días del año, para más información visita su página Web.

Y volvemos a los vestigios romanos visitando la ciudad de Arlés, pero antes contaremos un poco de su historia.

Arles y su legado romano

Arlés fue fundada por los Griegos en el siglo VI a.C. bajo el nombre de Theline, siendo ocupada siglos más tarde por los Celtas, más concretamente en el año 535 a.C., los cuales le cambiaron el nombre por el de Arelate. Los antiguos romanos ocuparon la ciudad en el año 123 a.C., y la transformaron en una ciudad importante, con un canal que la conectaba con el mar Mediterráneo construido en el año 104 a.C. La ciudad llegó a su máximo apogeo durante los siglo IV y V.

Arles, Francia

El primer monumento romano que visitamos es el anfiteatro, construido entre los años 80 y 90 d.C., cuya dimensión es superior al anfiteatro de Nimes, ya que este edificio puede acoger hasta  25.000 espectadores.

El anfiteatro que ha llegado hasta nuestros días está incompleto, ya que muchas de las gradas han desaparecido, siendo utilizadas sus piedras en siglos posteriores para otras construcciones. Además su estructura ha experimentado algunos cambios con el paso de los siglos, ya que como ocurrió en el anfiteatro de Nimes, en su interior se llegaron a construir más de doscientas viviendas y dos iglesias que estuvieron aquí hasta el siglo XIX, momento en el que se desalojó todas estas viviendas para realizar una gran restauración en el anfiteatro.

El Anfiteatro de Arlés, Francia

Otro monumento romano de la ciudad de Arlés son las ruinas del teatro, cuyo edificio fue construido a finales del siglo I a.C., más concretamente entre los años 40 y 12 a.C., poco después de la fundación de la colonia romana. Este templo es uno de los primeros teatros de piedra que se construyeron dentro del mundo romano, llegando a tener en sus orígenes una capacidad para unos 10.000 espectadores.

Hoy en día no quedan muchos vestigios del antiguo teatro, ya que sus piedras durante los siglos posteriores fueron utilizadas para la construcción de otros monumentos de la ciudad, quedando de la construcción original dos columnas corintias del centenar que llegaron a decorar el muro de la escena, además de parte de la grada junto con un tramo de la estructura de la cavea con forma de torre que podemos ver actualmente.

Tras las primeras excavaciones que se realizaron en el teatro en el año 1651, sacaron a la luz una estatua conocida como la "Venus de Arlés", una de las estatuas que antiguamente sirvieron de decoración para el teatro, y que actualmente se encuentra en el museo del Louvre de París.

Ruinas del teatro romano de Arles, Francia

Por último, saliendo de la época romana visitamos la iglesia de San Trófimo, construida en el siglo XII en estilo románico sobre el emplazamiento de una basílica anterior del siglo V. El ábside y el transepto fueron probablemente lo primero en construirse a finales del siglo XI, y la nave y el campanario fueron acabados en el segundo cuarto del siglo XII. Desde el año 1445 al 1465, el ábside románico de la iglesia es reemplazado por un coro gótico.

Nimes, Avignon y Arles son tres ciudades antiguas que mediante las piedras de sus monumentos, como un libro abierto, nos transmiten su legendaria historia.

Iglesia de San Trofimo, Nimes, Francia