Sin lugar a dudas, la ciudad de Mérida es una de las poblaciones que mejor y en mayor número a conservado monumentos de la época romana, no en vano, Emerita Augusta, que es como se la llamaba entonces, era la capital de la provincia romana de Lusitania. Esta ciudad fue fundada en el año 25 a.C., iniciándose desde entonces un período de gran esplendor donde se construyeron multitud de edificios de diferente índole, además de puentes y acueductos. Muchos de ellos han llegado hasta nuestros días, en gran parte gracias a los años de excavaciones y rehabilitaciones que se hicieron sobre ellos. Esto ha valido para que la ciudad de Mérida halla sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, pues pasear por algunas de sus calles es un viaje directo a la antigua época romana.

En este recorrido que iniciamos a continuación os mostramos algunos de los monumentos que podemos visitar de la antigua ciudad romana de Mérida, pero antes queremos hacer una referencia a otros monumentos que no incluimos en esta ruta, como por ejemplo la Casa del Anfiteatro, la Casa del Mitreo, el circo o hipódromo y el arco de Trajano, sirviendo como complemento a estos monumentos el Conjunto Arqueológico de Morería y el Museo Nacional de Arte Romano.

Teatro Romano

La visión más icónica de la época romana en la ciudad de Mérida es el Teatro Romano, cuya construcción se produjo entre los años 16 y 15 a.C., fecha que aparece inscrita en el propio teatro. El frente de escena con sus esbeltas columnas son un formidable vestigio de esta cultura que se extendió por Europa, Oriente Medio y norte de África.

Teatro romano de Mérida

En el teatro se han realizado varias remodelaciones, la más importante a finales del siglo I o principios del siglo II, posiblemente en época del emperador Trajano. En esta remodelación es cuando se levantó la actual fachada o frente de escena. Otra de las remodelaciones se realizó en época de Constantino, entre los años 330 y 340, introduciéndose nuevos elementos arquitectónicos-decorativos y construyéndose una calzada que rodea el monumento.

Teatro romano de Mérida

Este teatro fue construido siguiendo fielmente las reglas de los tratados de Vitrubio, mostrando semejanzas con los teatros de Dugga (Túnez), Orange (Francia) y Pompeya (Italia). Está compuesto esencialmente por un graderío semicircular con capacidad en su momento para 6.000 espectadores.

Teatro romano de Mérida

El escenario tiene 7,5 metros de anchura, 63 de longitud y 17,5 de altura total. Está formado por dos cuerpos de columnas de orden corintio con basamentos y cornisas de mármol, adornado a su vez con esculturas situadas entre los espacios que separan las columnas.

Teatro romano de Mérida

Hasta finales del siglo XIX, los únicos restos visibles del teatro eran las denominadas "Siete Sillas", restos de la parte alta del graderío que componían la fachada posterior del edificio. Las excavaciones del teatro comenzaron en 1910 siendo dirigidas por el arqueólogo José Ramón Mélida, con escasos medios y una metodología no del todo adecuada. Pero no fue hasta los años 60 y 70 del siglo XX cuando se reconstruyó el frente escénico, bajo la dirección del arquitecto y arqueólogo José Menéndez Pidal y Álvarez. Actualmente se siguen representando obras teatrales en el marco del Festival de Teatro Clásico de Mérida. Un dato curioso sobre este teatro es que no hace falta micrófono para hablar porque el diseño del teatro amplifica el sonido.

El teatro romano de Mérida
Teatro Romano

Anfiteatro

Esta construcción fue inaugurada en el año 8 a.C., y estaba dedicada principalmente a espectáculos con gladiadores y animales salvajes. Tenía una forma elíptica, y disponía de un eje principal de 126 metros y uno menor de 102 metros. Las gradas tenían una capacidad de acogida de aproximadamente unos 15.000 espectadores y contaba con escaleras y pasillos que comunicaban las diferentes partes.

Anfiteatro Romano, Mérida

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Templo de Diana

Este templo fue construido a finales del siglo I a.C. en el foro municipal siendo destinado su uso al culto imperial, y no como su nombre indica a la diosa Diana. Su actual nombre se debe a que en el siglo XVII el historiador Bernabé Moreno de Vargas le otorgó el culto de este templo a dicha diosa. Pero siglos más tarde, más concretamente en el año 1972, se descubrió gracias a unas excavaciones arqueológicas que era un templo dedicado al culto imperial, pues se hallaron esculturas que representaban a miembros de la familia imperial. Es el único edificio destinado al culto religioso que aún queda en pie en Mérida, siendo uno de los principales templos de la ciudad, teniendo en cuenta el sentido de su culto y el lugar que ocupaba en ella.

El Templo de Diana constaba de su propio recinto ajardinado, abierto al foro mediante un pórtico de pilastras contando con dos estanques frente a las fachadas mayores. Su planta es rectangular y está rodeado de columnas con capiteles corintios, estando su fachada principal coronada por un arco de medio punto. Presenta similitudes con otras obras de este tipo realizadas bajo el imperio de Augusto, como la Maison Carrée de Nimes, el Capitolio de Viene o el templo de Barcelona.

Templo de Diana en Mérida

Pórtico del Foro

Este Pórtico era la entrada al Foro Municipal de Augusta Emerita, y su construcción se sitúa entorno al siglo I, encontrándose por entonces rodeado de bellos jardines. De este pórtico ha llegado hasta nosotros un conjunto de cuatro columnas sosteniendo unos medallones decorados con las cabezas del Dios Júpiter y Medusa.

Pórtico del foro en Mérida

Acueducto de San Lázaro

Este acueducto se construyó en el siglo I sobre el río Albarregas, y su nombre proviene de una antigua ermita dedicada a este santo que se encontraba en el lugar. Tiene un kilómetro de longitud y era uno de los acueductos que abastecían de agua a la antigua ciudad romana, cuyas aguas procedían de manantiales y arroyos subterráneos situados al norte de la ciudad. Sus pilares están unidos por dos arcos de piedra, mezclándose en su composición el sillar de granito y el ladrillo con el hormigón que sirve de base. En aquella época, bajo este acueducto, pasaba una calzada que se bifurcaba hacía las ciudades de Córdoba, Toledo y Zaragoza.

El acueducto de San Lázaro, Mérida

Acueducto de los Milagros

Este acueducto fue construido en el siglo I y tenía como función principal suministrar agua al lado oeste de la ciudad. El punto de captación de agua se situaba en el embalse de Proserpina, donde nacía una conducción que en el primer tramo pasaba bajo una galería subterránea excavada en roca viva, para después serpentear a lo largo de casi 12 kilómetros hasta llegar al acueducto. El acueducto está compuesto de robustos pero elegantes pilares en los que alternan cinco hiladas de sillares de granito con otras tantas hiladas de ladrillo. Esta obra sobre el río Albarregas causó el asombro general en los siglos pasados, donde se consideraba un milagro que los pilares se conservaran en gran medida aún en pie, tomando así el nombre con el que se conoce al acueducto.

El acueducto de los milagros, Mérida

Puente Romano

Con sus 721 metros y 60 arcos, el puente romano de Mérida es uno de los más grandes construidos en España, conservándose de la obra original el principio y final del puente, puesto que el resto ha sido reconstruido en varias ocasiones. Se construyó en las últimas décadas del siglo I a.C. al mismo tiempo que se fundaba la ciudad, siendo en aquella época más grande que ahora, ya que medía 755 metros y tenía dos arcos más. El lugar donde está situado este puente fue antiguamente un importante nudo de comunicaciones que unía la Vía de la Plata junto con otros caminos que conducían a ciudades como Olissipo (Lisboa), Corduba (Córdoba), Toletum (Toledo) o Caesaraugusta (Zaragoza).

Puente romano en Mérida
Foto de Wikimedia

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