Según la opinión más difundida y secundada, la ciudad romana de Mérida fue fundada en el año 25 a.C. con el nombre de Colonia lulia Augusta Emerita, por orden del emperador Octavio Augusto, siendo la ciudad capital de la provincia romana de Lusitania. Se inicia así un período de gran esplendor del que dan testimonio sus magníficos edificios: el teatro, el anfiteatro, el circo, los templos, los puentes y acueductos. A continuación vamos a realizar una ruta por el extraordinario conjunto arqueológico de Mérida.

El Anfiteatro

Esta construcción fue inaugurada en el año 8 a.C., y estaba destinado a las luchas entre gladiadores o entre fieras. Tenía una forma elíptica, y disponía de un eje principal de 126 metros y uno menor de 102 metros. Las gradas tenían una capacidad de acogida de aproximadamente unos 15.000 espectadores y disponía de escaleras y pasillos que comunicaban las diferentes partes.

Anfiteatro Romano, Mérida

El Teatro Romano

El teatro romano es una promoción promovida por el cónsul Marco Vipsanio Agripa. Según fecha inscrita en el propio teatro su construcción se produjo en los años 16 a 15 a.c.

Teatro romano de Mérida

En el teatro se han realizado varias remodelaciones, la más importante a finales del siglo I o al principio del siglo II, posiblemente en época del emperador Trajano, cuando se levantó la actual fachada o frente de escena, y otra en época de Constantino, entre los años 330 y 340, introduciéndose nuevos elementos arquitectónicos-decorativos y construyéndose una calzada que rodea el monumento.

Teatro romano de Mérida

Levantado siguiendo fielmente las reglas de los tratados de Vitrubio, muestra semejanzas con los teatros de Dugga (Túnez), Orange (Francia) y Pompeya (Italia). Está compuesto esencialmente de un graderío semicircular, con capacidad en su momento para 6.000 espectadores.

Teatro romano de Mérida

El escenario tiene 7,5 metros de anchura, 63 de longitud y 17,5 de altura total. Está formado por dos cuerpos de columnas de orden corintio con basamentos y cornisas de mármol, adornado con esculturas en los espacios entre columnas.

Teatro romano de Mérida

Un dato curioso sobre este teatro es que no hace falta micrófono para hablar porque el diseño del teatro amplifica el sonido. Hasta finales del siglo XIX, los únicos restos visibles del teatro eran las denominadas "Siete Sillas", restos de la parte alta del graderío, que componían la fachada posterior del edificio. Las excavaciones del teatro comenzaron en 1910 estando dirigidas por el arqueólogo José Ramón Mélida, con escasos medios y una metodología no del todo adecuada. Pero no fue hasta los años 60 y 70 del siglo XX cuando se reconstruyó el frente escénico, bajo la dirección del arquitecto y arqueólogo José Menéndez Pidal y Álvarez. Actualmente se siguen representando obras teatrales en el marco del Festival de Teatro Clásico de Mérida.


El Templo de Diana

El templo se encuentra ubicado dentro del Foro romano y es el único edificio destinado al culto religioso que aún queda en pie en Mérida. Tuvo que ser uno de los principales templos de la urbe teniendo en cuenta el sentido de su culto y el lugar que ocupaba en la ciudad.

El Templo de Diana constaba de su propio recinto ajardinado, abierto al foro mediante un pórtico de pilastras y con dos estanques frente a las fachadas mayores. Presenta similitudes con otras obras de este tipo realizadas bajo el imperio de Augusto, como la Maison Carrée de Nimes, el Capitolio de Viene o el templo de Barcelona. Se piensa que fue construido a lo largo del siglo I desde la etapa de Augusto y más concretamente durante el gobierno de Tiberio, entre el año 14 y el 37.

Templo de Diana en Mérida

El Pórtico del Foro

El Pórtico era la entrada al Foro Municipal de Augusta Emerita y estaba rodeado de bellos jardines. Fue construido en el siglo I y está decorado con medallones y escudos con cabezas de Júpiter y Medusa.

Pórtico del foro en Mérida

El Acueducto de San Lázaro

El acueducto se construyó en el siglo I sobre el río Albarragas, de un kilómetro de longitud era uno de los acueductos que abastecían de agua a la Mérida romana. Los pilares están unidos por dos arcos de piedra que corresponden al piso inferior de arcadas, formados por once dovelas.

El acueducto de San Lázaro, Mérida

El Acueducto de los Milagros

Fue construido en el siglo I y tenía como función principal suministrar agua al lado oeste de la ciudad. El punto de captación de agua se situaba en el embalse de Proserpina, desde donde nacía una conducción que serpenteaba a lo largo de casi 12 kilómetros. En el inicio, en las proximidades de la presa, la conducción se hacía por una galería subterránea excavada en roca viva. Se compone de robustos pero elegantes pilares, en los que alternan cinco hiladas de sillares de granito con otras tantas hiladas de ladrillo.

Esta obra sobre el río Albarragas causó el asombro general en los pasados siglos, donde se consideró un milagro que los pilares se conservaran en gran medida aún en pie, tomando así el nombre con el que se conoce al acueducto.

El acueducto de los milagros, Mérida

El Puente Romano

El puente romano construido en el siglo I es considerado el más largo de la antigüedad. En los tiempos del Imperio Romano la obra se elevaba sobre el río Guadiana a lo largo de 62 arcos con una longitud total de 755 metros. Hoy en día el puente tiene una longitud de 721 metros y descansa sobre 60 arcos, de los cuales 3 están ocultos en las orillas. El puente está construido con un núcleo de hormigón que se reviste con sillares de granito.

Puente romano en Mérida

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