En la Semana Santa del 2011 teníamos decidido recorrer algunas zonas de la región de Normandía y Picardía, pero el primer día aprovechando que aterrizamos en París decidimos que no podíamos dejar la ocasión de visitar la ciudad, aunque sea de pasada. París merece una visita más detenida que esperemos podamos realizar en un futuro.

Aterrizamos en París en el aeropuerto Charles De Gaulle a las 11:00 de la mañana, y nos dirigimos al mostrador de alquiler de coches Hertz para recoger el vehículo que tenemos reservado. Después de formalizar la reserva nos dirigimos rumbo al centro de París.

La Basílica de Saint-Denis

El primer monumento que visitamos de esta bella ciudad es la Basílica de Saint-Denis, templo célebre en la historia del arte por ser la primera que se erigió en estilo gótico. Aunque Saint-Denis tiene el estatuto de catedral desde el año 1966 se la sigue considerando como una abadía.

El origen de este templo se remonta al siglo V, cuando Santa Genoveva adquirió las tierras colindantes e hizo construir una iglesia, la cual fue ampliada por dos veces en la época merovingia. Hacia el año 630 fue enterrado en ella San Dionisio, religioso que durante el siglo III fundó un gran número de iglesias por toda Francia, siendo el primer obispo de París de la historia.

Basílica de Saint-Denis, París

En el transcurrir de los siglos a este templo se le siguió realizando varias reformas y añadidos, añadiéndosele hacía el año 750 un nuevo santuario, el cual fue construido por orden de Pipino el Breve. Durante la época carolingia se le añadió la iglesia en forma de basílica, compuesta por tres naves y un transepto. La misma iglesia fue renovándose con el transcurso de los años hasta el siglo XIV. Posteriormente se hicieron nuevas renovaciones en el templo, efectuadas por los arquitectos Jacques Célerier (1813-1819), François Debret (1813 - 1846) y Eugéne Viollet-le-Duc (1846-1879).

Basílica de Saint-Denis, París

En el interior, cada una de las capillas recibe la luz a través de unos grandes ventanales gemelos decorados con vidrieras, y el abovedado adoptó la técnica de la cruz de ojiva, que permite repartir mejor la fuerza de las columnas.

Basílica de Saint-Denis, París

El magnífico órgano de la abadía fue construido en el año 1840 por Aristide Cavaillé-Coll, el cual añadió en su obra un considerable número de innovaciones, convirtiendo este órgano en un prototipo único en el mundo, iniciándose con él la era del órgano romántico. Cuenta con sesenta y nueve juegos repartidos en tres teclados y pedalero (mas cuatro teclados manuales), conservándose casi íntegramente en su estado original.

Basílica de Saint-Denis, París

El rosetón de la fachada meridional es de una belleza extraordinaria, ya que como un gran caleidoscopio inunda de colorida luz el interior del templo. Este elemento arquitectónico en los templos góticos es de una gran importancia, pues los rosetones además de su función decorativa también cuentan con una función simbólica, ya que los rosetones aluden también al número y a la geometría sagrada representando a la estructura del universo, siendo uno de sus principios la máxima hermética "como es arriba, así es abajo", que alude a la relación entre el microcosmos y el macrocosmos.

Basílica de Saint-Denis, París

Horario: Del 01 de Abril hasta el 30 de Septiembre: L-S de 10:00 a 18:15 y los Domingos de 12:00 a 18:15; Del 01 de Octubre hasta el 31 de Marzo: L-S de 10:00 a 17:15 y los Domingos de 12:00 a 17:15

Precio: La entrada a la basílica es gratuita. El precio del museo es de 7,50€. Para los menores de 18 y los ciudadanos de la UE entre los 18 y 25 años la entra es gratuita.
Dirección: Rue de la Légion d'Honneur
Como Llegar: Línea 13. Estación Basilique de Saint-Denis

De camino hacia la Catedral de Notre-Dame disfrutamos del encanto de la bella y romántica ciudad de París.

Rincón de París

Antes de llegar a la catedral pasamos por delante del Hótel de Ville, palacio construido en el siglo XVI diseñado por el arquitecto italiano Boccador. Al palacio se le realizaron varias ampliaciones entre los años 1836 y 1850, conservando de su antigua estructura la fachada renacentista.

Hotel La Ville, París

La catedral de Notre-Dame de París

Notre-Dame de París es una de las catedrales francesas más antiguas de estilo gótico, y fue construida en uno de los emplazamientos de París con más historia, pues en tiempos de los celtas este lugar fue un centro de culto. Se trata de la Isla de la Cité, llamada así por encontrase rodeada por las aguas del río Sena. Con el transcurrir de los siglos en este lugar se fueron construyendo varios templos, como una iglesia altomedieval del siglo VI de nombre Saint-Etienne y posteriormente una iglesia románica. El origen del actual templo se remonta al siglo XII, más concretamente al año 1163, época de nacimiento y expansión del estilo gótico.

Por estas fechas, otras catedrales góticas se iban construyendo alrededor de la Catedral de Notre-Dame, como la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens. Este movimiento arquitectónico se fue expandiendo paulatinamente por todo el continente Europeo.

A comienzos del siglo XIII se iniciaron las obras de la fachada oeste, cuyas dos torres de 69 metros de altura ofrecen la posibilidad de disfrutar de unas excelentes vistas de la ciudad de París, además de estar rodeado por las magníficas y fascinantes gárgolas que allí se encuentran. Una de las más conocidas es la llamada Stirga, gárgola realizada en el siglo XIX por Eugené Viollet-le-Duc.

Catedral de Notre Dame, París

La catedral surge íntimamente ligada a la idea del esplendor gótico como edificio de contacto y ascenso espiritual. Su planta en algunos de sus trazos se asemeja a la basílica de Saint-Denis. A lo largo del proceso de construcción el cual duró hasta mediados del siglo XIV, fueron varios arquitectos los que participaron en el proyecto, de ahí las diferencias estéticas presentes en el templo.

Con la llegada del romanticismo en el siglo XIX, los arquitectos Eugené Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus iniciaron un importante programa de restauración que se prolongó durante 23 años.

Catedral de Notre Dame, París

Las tres portadas de entrada están orladas con magníficas esculturas, y en el tímpano de la puerta central está representado Cristo en la gloria. Como dice el libro "El misterio de las catedrales de Fulcanelli", el pilar central, que separa en dos el vano de la entrada, ofrece una serie de representaciones alegóricas de las ciencias medievales. De cara a la plaza, aparece la alquimia representada por una mujer cuya frente toca las nubes. Es por ello, que la Catedral se nos presenta fundada en la ciencia alquímica, la antigua ciencia del sabio egipcio Hermes Trimegisto.

Catedral de Notre Dame, París

Las esculturas de la Catedral de Notre-Dame son de una calidad extraordinaria, las cuales expresan pasajes del antiguo y del nuevo testamento, además de una gran simbología.

Catedral de Notre Dame, París

Catedral de Notre Dame, París

El interior está compuesto por cinco naves y un crucero sencillo, y sus bóvedas ojivales están sostenidas por 75 pilares. Son dignos de admiración las antiguas vidrieras, los rosetones de la gran portada y las portadas laterales.

Catedral de Notre Dame, París

La luz filtrada por la vidrieras contribuye a crear una sugerente atmósfera aparentemente sobrenatural.

Catedral de Notre Dame, París

Catedral de Notre Dame, París

Horarios y precios: La catedral permanece abierta todos los días desde las 7:45 hasta las 18:45, su entrada es gratuita.
Subida a la torre: Precio 8,50€. El horario es de Diciembre a Marzo de 10:00 a 17:30 y de Abril a Septiembre de 9:30 a 19:30.
Cripta: Precio 4€. El horario es de martes a domingo de 10.00 a 18:00

En la misma isla de la Cité se encuentra una de las más extraordinarias y bellas construcciones góticas, se trata de la Sainte-Chapelle.

La Sainte Chapelle

La Santa Capilla o Sainte-Chapelle esta considerada una de las obras cumbre del periodo radiante de la arquitectura gótica, la cual fue construida para albergar las reliquias adquiridas por el rey San Luis de Francia, siendo considerada como un enorme relicario, aunque actualmente el edificio no conserva ninguna de ellas.

La construcción de este magnífico edificio se debe probablemente a Pierre de Montreuil, comenzándose las obras en el año 1241, quedando culminado este maravilloso templo en el año 1248. La Sainte-Chapelle está constituida por dos capillas, la inferior o capilla baja y la superior o capilla alta.

La Sainte Chapelle, París

Capilla baja

Esta capilla dedicada a la Virgen está sostenida por infinidad de columnas, las cuales soportan el peso de todo el edificio. La capilla baja se caracteriza por su detallada decoración policromada, además de por sus esbeltas columnas que hacen que la bóveda parezca más ligera.

La Sainte Chapelle, París

En la decoración policroma del interior predominan el color rojo y azul que se intensifican con la luz procedente de las vidrieras.

La Sainte Chapelle, París

Capilla Superior

La puerta de entrada de la capilla superior decorada con magníficas figuras es solo un anticipo del esplendor que guarda en su interior.

La Sainte Chapelle, París
Entrada a la capilla superior
Uno de los mejores ejemplos de la belleza de las vidrieras la encontramos en esta capilla, cuyas paredes son reemplazadas por altos ventanales que filtran la luz a través de las vidrieras policromadas, creando una extraordinaria sinfonía de luz y colores, y culminado por un techo abovedado decorado con estrellas que representa la bóveda celeste.

La Sainte Chapelle, París

Estas impresionantes vidrieras están compuestas por 1.113 escenas que abarcan desde el Génesis hasta la Resurrección de Cristo.

La Sainte Chapelle, París

El espectáculo de luz y color se culmina con su gran rosetón, el cual representa a un trébol de cuatro hojas.

La Sainte Chapelle, París

Horario:

Del 01 de Marzo al 31 de Octubre de 9:30 a 13:00 y de 14:00 a 18:00
Del 01 de Noviembre hasta el 28 de Febrero de 9:00 a 13.00 y de 14:00 a 17:00
Miércoles entre el 15 de Mayo y el 15 de Septiembre hasta las 21:00

Precio: El precio para adultos son 8,50€

Localización: Boulevard du Palais, 8

Por último y viendo que se nos echa la tarde encima no podemos dejar de visitar la emblemática Torre Eiffel.

Torre Eiffel

El monumento más icónico de París es sin duda la torre Eiffel, que con sus 330 metros de altura divisa toda la ciudad. Esta singular torre de hierro pudelado fue construida por el ingeniero francés Gustave Eiffel para la Exposición universal de 1889 en París.

La Torre Eiffel, París

Situada en uno de los extremos del campo de Marte y a la orilla del río Sena, este monumento parisino se ha convertido en el auténtico símbolo de París y de Francia. La construcción de la Torre Eiffel duró algo más de dos años, y aunque hoy en día parezca mentira, en su momento esta esbelta torre no fue del gusto de muchos de los artistas de la época, que la veían como un auténtico monstruo de hierro que no concordaba con los demás monumentos parisinos.

La Torre Eiffel, París

A los pies de la Torre Eiffel se encuentra el Pont d'Lena, el cual nos conduce a la orilla derecha del río donde se encuentra la Plaza de Trocadero.

Río Sena a su paso por la Torre Eiffel, París
Río Sena a su paso por la Torre Eiffel
Nos despedimos de París con ganas de conocerla más a fondo y así poder perdernos por sus calles y avenidas. En un futuro esperamos descubrir el resto de maravillas que guarda esta preciosa ciudad, como por ejemplo la Basílica del Sacré-Coeur, la cual vemos alzar a lo lejos sus esplendidas torres.

Basilica del Sacré-Coeur, París