Situado al norte de los Picos de Europa en un valle recubierto de praderas y bosques frondosos se encuentran La Basílica y el Santuario de Covadonga, dos monumentos que convierten este enclave en un lugar lleno de mística y espiritualidad. El santuario se encuentra dentro de una cavidad denominada la Santa Cueva, donde se encuentra una pequeña capilla dedicada a la Virgen María, y que da origen a la veneración de la Virgen de Covadonga, conocida popularmente como la Santina. Desde la misma cueva, justo debajo de la ermita, surge una cascada que cae directamente hacía una gran poza, recreando una estampa más idílica si cabe de este lugar.

Santuario de Covadonga, Asturias

Una escalera de 101 peldaños nos conduce hasta el interior de la cueva, donde según cuenta la leyenda vivió hace siglos un ermitaño que rendía culto a la virgen.

Basílica de Covadonga, Asturias

Desde la misma cueva, atravesando el túnel excavado en la roca, se llega a la explanada donde se encuentra la basílica, además también podemos acceder a la Colegiata de San Fernando, edificio construido entre los años 1585 y 1599.

Santuario de Covadonga, Asturias

Colegiata de San Fernando, Asturias
Colegiata de San Fernando
Nada más llegar a la explanada, nos recibe la bella Basílica de Covadonga, con sus esbeltas torres culminadas en agujas recortándose en el horizonte montañoso, la cual se encuentra orientada hacía el Este, hacía la salida del sol. Este magnífico edifico fue construido entre los años 1877 y 1901 en estilo neorrománico, utilizándose para ello piedras de caliza rosa.

El dibujante y bibliófilo Roberto Frassinelli fue el encargado de realizar el diseño y los trazos de la basílica, encargándose de la construcción del templo el arquitecto Federico Aparici. La visita es gratuita y el horario es ininterrumpido de 9:00 a 18:30.

Basílica de Covadonga, Asturias

Desde este lugar obtenemos una vista general de la cueva con el santuario y la Colegiata de San Fernando.

El Santuario de Covadonga  y la Colegiata de San Fernando, Asturias

Los lagos de Covadonga

A 14 kilómetros de este místico lugar, subiendo por una estrecha carretera de montañas con numerosas curvas, se encuentran los hermosos lagos de Covadonga. Hay que tener en cuenta que en los meses de verano sólo se puede acceder a los lagos con nuestro propio vehículo a primera o última hora del día, ya que la carretera está cerrada al público desde las 8.30 hasta las 20.00 horas, siendo solo posible subir mediante un servicio de bus que une Cangas de Onís con los lagos.

Los lagos de Covadonga son de origen glacial y están formados por los lagos Enol, la Ercina y el Bricial, el más pequeño de los tres, el cual solo tiene agua cuando se produce el deshielo en las montañas.

Al llegar arriba, el primer lago que nos encontramos es el Enol, situado a una altitud de más o menos 1.000 metros, y ubicado entre los Picos Mosquital (1.268m), la Porra de Enol (1.274m), y el Cerro de Sobornín (1.183m). Al otro lado del Pico Mosquital, a unos 1.100 metros de altitud se encuentra el Lago de la Ercina.

Lago Enol, lagos de Covadonga, Asturias
Lago Enol (Foto de carrete)

Desde hace unos años se ha habilitado una ruta que enlaza los lagos de Covadonga con la ruta del Cares, pudiendo disfrutar en el mismo día de estos dos bellos enclaves de los Picos de Europa.

Lago Ercina (Foto de carrete)

El valle de Covadonga es otro bello rincón más de la tierra asturiana, entre cuyas montañas los lagos Enol y la Ercina nos recuerdan a otros lagos de la geografía asturiana, como por ejemplo los lagos de Somiedo, bellísimos lugares que hacen de esta tierra un auténtico paraíso natural.